• ¿Puede el régimen de Al Asad disponer de armas químicas?
Tras el fin de la Guerra Fría, la comunidad internacional prohibió oficialmente todas las armas químicas, lo que está contemplado en una convención desde 1997. No sólo está prohibida la utilización de armas químicas, sino también su desarrollo, fabricación, proliferación y posesión. De todas formas, Siria es uno de los cinco países que nunca firmaron este tratado. Ahora todos demandan que Al Asad lo firme inmediatamente como prueba de que va en serio.
• ¿Cuántas armas químicas tiene Al Asad y de qué tipo?
Nadie en el exterior lo sabe con seguridad. Lo seguro es que Siria cuenta con armas químicas desde los años 70. Los expertos estiman que son unas 1.000 toneladas, entre las que habría gas mostaza, gas sarín y, posiblemente, el agente químico VX. Una gota de gas nervioso alcanza para matar a una persona. La Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPCW) estimó que durante la Guerra Fría había más de 70.000 toneladas en todo el mundo, de las cuales sólo fue destruido un 80%.
• ¿Cómo pueden controlarse y asegurarse esas armas?
Se presume que en toda Siria hay alrededor de 50 sedes de producción y almacenamiento. En un país que se encuentra en medio de una guerra civil como Siria, el control internacional sólo sería posible con un gran apoyo militar. El Departamento de Defensa estadounidense calculó el año pasado que se necesitarían unos 75.000 soldados. Los responsables serían cascos azules de las Naciones Unidas, que tendrían que cumplir un trabajo extremadamente peligroso. La disposición a enviar soldados para esa tarea podría ser bastante baja en muchos países.
• ¿Cuál sería una posible solución?
La mejor variante podría ser que las armas químicas sean sacadas del país lo más rápidamente posible y luego sean destruidas. Pero esto también conllevaría varios problemas. El traslado de esta cantidad de gas tóxico es extremadamente peligroso. Y, además, ¿hacia dónde? Estados Unidos y Rusia, dos posibles destinos de almacenamiento, quedan muy lejos y los vecinos de Siria quedan descartados por diversos motivos. El experto Ralf Trapp, de la OPCW, considera que "la única solución práctica es un depósito temporal en Siria".
• ¿Cómo se destruyen las armas químicas?
El proceso es complejo, peligroso y caro. En general, las existencias son quemadas en lugares construidos especialmente con ese fin. Los principales compuestos de las sustancias peligrosas son descompuestos químicamente y el resto es eliminado. También es posible hacerlo en instalaciones móviles. Pero las reservas sirias son demasiado grandes, por lo que debería construirse un lugar especial para hacerlo. Su eliminación llevaría muchos años.
• ¿Qué grado de seguridad ofrece esta solución?
Hay muchas dudas al respecto. Hasta el momento, no hay ningún precedente en el que basarse. El experto Trapp lo resume de la siguiente manera: "Estamos en medio de una guerra civil y las armas químicas están allí adentro. Si todas las partes se ponen de acuerdo, probablemente se pueda hacer. Pero no será fácil".
| Agencia DPA |


Dejá tu comentario