11 de junio 2018 - 00:00

Lo primero es sanear el sector público

"Hay que sanear el sector público antes que al Banco Central". Así lo advirtió la consultora IDESA, al señalar que con la "precariedad fiscal, comprometerse a sanear y darle independencia al BCRA tiene muchos riesgos". "Vedada la alternativa de cubrir desequilibrios con emisión, debe haber una aceleración en el ordenamiento del Estado; si no, el crecimiento de la deuda motorizará una nueva convulsión", ya que "el crecimiento de los intereses desestabiliza las finanzas públicas y se daña la producción a través de subas en la tasa de interés y el atraso cambiario".

IDESA realizó la declaración luego de que el Gobierno anunciara el acuerdo con el FMI por u$s50.000 millones en los próximos 3 años. Entre las condiciones del préstamo se destaca el saneamiento del BCRA. Para ello, el Tesoro debe devolverle los fondos prestados para financiar el déficit fiscal y se le prohíbe a la autoridad monetaria volver a prestarle en el futuro. "La idea es que el BCRA se concentre en preservar el valor de la moneda como ocurre en los países bien organizados, indicó. Esto significa que el déficit fiscal deberá ser cubierto enteramente con nueva deuda.

Según el Ministerio de Hacienda, el déficit en 2017 ascendió al 6% del PBI, ya que el primario bajó al 3,8%, pero los intereses subieron al 2,2% del PBI. Y para 2020 se acordó con el FMI eliminar el déficit primario, pero los intereses alcanzarían el 2,3% del PBI. IDESA sostuvo que, "como los ahorros en el gasto primario fueron modestos, terminaron siendo superados por el aumento de los intereses debido al mayor endeudamiento para financiar el déficit fiscal". "Ahora los pagos de intereses quedarán en niveles muy altos por los próximos años", agregó. "Si las restricciones políticas u operativas impiden acelerar la reducción del gasto público, lo que se va a acelerar es la acumulación de deuda pública lo cual puede ser mucho más dañino que la alta inflación que genera cubrir el déficit fiscal con emisión monetaria", concluyó.

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