18 de junio 2014 - 00:00

Lo que se dice en las fábricas

• Empresarios se preparan para un mayor freno a las DJAI (permisos para importar). • Efecto buitres cae justo cuando había que renegociar Precios Cuidados. • Fin a los planes de emisión de deuda corporativa. • Derrumbe en ventas de todo lo que sea premium. • Visión franciscana de cámaras sobre juicio buitre.

Muchas dudas, varias reuniones secretas, apuros por enviar comunicados institucionales de apoyo y revalorización de aquellos empresarios con línea telefónica directa con algún funcionario del Ministerio de Economía. Así tomaron los empresarios fabriles las novedades surgidas a partir de la decisión de la Corta Suprema de los Estados Unidos. Si bien se lo ve como un problema financiero, ello sólo se da en el cortísimo plazo; se sabe que en poco tiempo el "derrame" podría llegar a la vida productiva. Hubo teleconferencias de CEO de multinacionales con sus reportes en casas matrices. En otros casos, mensajes de texto (con la aplicación "Telegram", que tiene la bondad de borrarse segundos después de haberse leído el mensaje). En primer lugar, se aguardan mayores trabas para autorizar importaciones, mayor presión para liquidar exportaciones y, desde ya, habrá que olvidarse de algún tipo de flexibilización en el giro de dividendos autorizados por el Banco Central. "Habrá que ir avisando a las matrices que no esperen nada de eso, tampoco este año", se lamentaba uno de los CEO.



Otra consecuencia negativa que analizaban los responsables de grandes empresas era la extinción de la posibilidad de tomar créditos del exterior. Si esta posibilidad antes era difícil, a partir del lunes se convirtió en algo casi utópico. "Antes de la noticia del fallo de la Corte de EE.UU., la tasa rondaba el 12%. Ahora no podríamos colocar a menos del 15%, imposible", reflexionaba un gerente financiero ante su CEO. La única esperanza que había ahora era la de aguardar que lleguen los prometidos (por ahora sólo eso) créditos blandos que algunas multinacionales europeas podrían conseguir del Banco Europeo de Inversiones (BEI) luego de la firma del acuerdo con el Club de París. Otro "efecto buitre" pasa por una cuestión psicológica. Aparentemente, los pocos industriales que pudieron tomar contacto con integrantes del equipo económico percibieron un tremendo mal humor. "Para peor, esto ocurre cuando tenemos que renegociar los valores de Precios Cuidados", protestaba un hombre fuerte de la COPAL, la cámara que agrupa a las empresas fabricantes de alimentos. En realidad, dado el estilo personalista de los funcionarios de Economía, se congelaron las reuniones, el juicio de los fondos buitre paralizó la gestión. El secretario de Comercio, Augusto Costa, ayer estuvo de hecho junto a Axel Kicillof en el momento de anunciar la postura argentina. Y antes en las reuniones previas. Los Precios Cuidados se firmaron el 6 de enero y por un año de duración. Sólo hay revisiones trimestrales por aumentos de costos. En las reuniones (pocas) que hubo de empresarios con Costa, el funcionario respondió ante los requerimientos de aumentos con un escueto "ya veremos".



¿Y la actividad económica? Llegaron las planillas con resultados que muestran, por ejemplo, el desplome en todo lo que es el rubro Perfumería y limpieza y en el segmento premium de los Alimentos y Bebidas. Es lógico: siempre en épocas de recesión los consumidores se pasan de los productos de alta gama a los más básicos. El salario real en caída no deja margen para otra cosa. Si el temor era en el segundo semestre a la escasez de divisas por el fin de la liquidación de la soja, ahora todo ello se potenció. Difícil en simultáneo es la decisión de cómo posicionarse ante el enfrentamiento con los "buitres". La Asociación de Bancos de la Argentina (los extranjeros) presentó un documento instando a la "negociación". Condimenta esta etapa de diálogo con las palabras "firmeza, inteligencia y visión de futuro". Es complejo hacer pública una posición en la que hay que acordar con los fondos buitre sin quedar como "entreguista" ante el Gobierno. En ese sentido se movió también AEA, la Asociación Empresaria Argentina, señalando que se deben "aprovechar todas las instancias de diálogo que admite la situación".

Dejá tu comentario