Sólo la fuerte suba de los papeles argentinos podía hacer olvidar ayer a operadores el colapso del tránsito en las vías de salida de la Ciudad hacia el Norte. Las conversaciones en las mesas giraban en torno a las esperanzadoras medidas que se apresta a tomar Amado Boudou sobre bonistas, canjes, Club de París y FMI. «Esta vez la suba de los bonos fue impulsada por la posibilidad de un acercamiento con el FMI», aseguraba ayer un operador bursátil que observaba cómo algunos títulos subían otro 6%. El cóctel de medidas, por cierto, no es original: Sergio Massa lo había intentado el año pasado cuando llegó a la jefatura de Gabinete. Claro que el contexto internacional era distinto: en setiembre de 2008 se producía el derrumbe mundial de los mercados a partir de la quiebra de Lehman Brothers. Ahora el clima internacional es más benigno, con la sensación de que ya pasó lo peor y mucho dinero que vuelve a fluir a mercados emergentes. Es evidente que para la Argentina se abrió una nueva ventana, razonan en la City; la incógnita es si ahora el Gobierno la podrá aprovechar.
Con la suba tan marcada de los títulos públicos, es lógico que también se busquen oportunidades en bonos en dólares de empresas, que tuvieron recuperaciones iguales o incluso más espectaculares que los papeles del Gobierno. Sin embargo, ya con menores rendimientos, hay oportunidades para conseguir una aceptable ganancia en dólares. Las diferencias son muy marcadas entre aquellas compañías que no defaultearon en 2002 y el resto. Por ejemplo, una ON de Pan American Energy que vence en 2012 paga un 6,61% anual, similar a los títulos de Telefónica o YPF a plazos similares. Pero para quienes estén dispuestos a incrementar el riesgo argentino «puro» en el portafolio, hay opciones aún más atractivas, como Telecom 2014, que rinde un 8,52%; Galicia al mismo plazo, al 14%; Macro 2017, al 13,34% anual, e IRSA también a 2017 que ofrece un 14,60%. La mayoría de estos títulos rendía en marzo por encima del 40% anual en dólares.
El grupo IRSA anunció el 5 de agosto la adquisición del 11% de un fondo inmobiliario de los Estados Unidos cuyo activo principal son 9.270 habitaciones de hotel. La firma de Eduardo Elsztain pagó por este fondo, que cotiza en Bolsa, u$s 2,50 por acción. Pasaron pocas semanas y ya el precio no es el mismo. Ayer, el papel de Hersha Hospitality (que cotiza como HT) cerró en u$s 3,07 tras haber subido más del 3,2%, lo que implica una apreciación del 22% respecto del valor de entrada pagada por el grupo argentino. Y los que conocen de cerca el negocio aseguran que tiene todo por crecer, considerando la situación deprimida del mercado inmobiliario en los Estados Unidos. Hoy vencía la colocación de cédulas hipotecarias tanto en pesos como en dólares, pero se prorrogó por una semana. Desde la entidad aseguraron que darán más tiempo para que el público pueda aprovechar el blanqueo de capitales, ya que la suscripción de este título equivale a una inversión en inmuebles. Por ende, quienes blanqueen por esta vía deben pagar una tasa del 1%. Claro que lo que no termina de convencer es el rendimiento de la cédula: apenas un 2% anual en dólares, menos que lo que paga un bono del Tesoro norteamericano. Con estas condiciones será difícil captar interesados distintos a la ANSES para este bono. Otro dato: a partir del lunes se podrá negociar contratos de futuros del Euro en el OCT-MAE. El directorio de la institución lo había aprobado en julio pasado y ahora se hace operativo. El monto mínimo de negociación será de 100.000 euros.
El sector financiero continúa sobresaliendo en Wall Street. Las miradas vuelven a apuntarle a la acción del Citigroup. Ayer volvió a encabezar las alzas -al subir más del 8%- y cerró en u$s 4,48. Los que compraron a u$s 1 a principios de año ya perdieron la cuenta de cuánto ganaron. Pero es difícil que encuentren consuelo los que no quisieron entrar en el papel cuando había tocado los u$s 3 en marzo porque consideraron -como suele suceder con estas alzas tan vertiginosas- que «ya subió demasiado». Entre tanta información surgía una adivinanza en las mesas: ¿a qué funcionario se lo apoda «1,5»? Muchas sospechas, tantas como intrigas.
Los operadores en Wall Street están optimistas y eso se reflejó ayer, ya que a pesar del bajo volumen registrado y al vencimiento de opciones de hoy, todos ponderaron la capacidad de los principales índices de seguir la racha alcista luego de conocerse los malos datos de desempleo. Esto muestra el sentimiento positivo en el mercado y que se han descontado esas cifras negativas.
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