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Lo que se dice en las mesas
Gran cantidad de operadores, banqueros y economistas locales, el «Talibán» incluido, partieron en las últimas horas rumbo a Washington. Otra señal de que el dólar está barato. Hay varios eventos en el fin de semana, como el clásico seminario del JP Morgan, el del Deutsche Bank, el del Bank of America, que aglutina a todos los vinculados con mercados emergentes. Es oportunidad de contactarse con funcionarios, aunque la Argentina se mantiene siempre en el «mercado marginal» en este tipo de eventos. Varios de los asistentes se encontraron ayer en el salón vip del aeropuerto de Ezeiza antes de embarcar a EE.UU. Ante tamaña caída del mercado, no les quedó otra cosa que beber (y gratis).
Las recomendaciones de inversión en las mesas se limitaban ayer a un solo activo, ante las nerviosas llamadas de los clientes: cash. «La caída de los mercados recién empieza, posiblemente hayamos visto por estas horas sólo un 25% de lo que está por venir», aseguraba a media jornada un experimentado trader que ya tiene varias crisis sobre sus espaldas. Por lo tanto, la liquidez pasa a ser el refugio obligado y además permitirá aprovechar la fuerte caída en los precios de los activos para recomprar a niveles más baratos. Las apuestas ahora pasan por ver dónde puede detenerse el derrumbe, con los principales indicadores de Wall Street volviendo a sus mínimos anuales.
Excitado como nunca ayer estaba el «Oso», el ejecutivo de banca privada que viene manifestando su pesimismo desde 2009-2010. En su clásico mail de los jueves, dice lo siguiente: «1) todos finalmente van entendiendo que esto no es como 2010, ya que las balas se acabaron y que la única alternativa es sincerar los niveles de deuda de los países que lo necesiten, ya sea a través de un Eurobono o un símil al Plan Brady de Latinoamérica; 2) al mismo tiempo deben capitalizar a los bancos europeos para que puedan por un lado garantizar los depósitos y por el otro las pérdidas por los bonos que tienen en cartera; 3) algunos me dirán que estoy loco, pero si no hacen algo drástico esto se va a poner mucho peor; 4) todavía no hemos llegado al pánico, pero ya se empiezan a ver precios en bonos emergentes y de bancos en general que son de liquidación; ni hablar de los cupones PBI a 14 dólares; 5) dejo para lo último, aunque no lo crean, un mensaje optimista, y es que ha llevado su tiempo pero creo que el mundo empieza a ver la realidad en la que estamos y finalmente hoy el mercado está muy negativo al igual que los analistas que a fin de 2010 pronosticaban un gran 2011; lo que quiero decir es que estamos entrando en la fase final; la gran duda es cuánto tiempo nos llevará pegar la vuelta y hasta dónde llegaremos; 6) por eso, a estar atentos; esto se puede poner muy feo en los próximos días: digamos un 10% más abajo, pero mientras más demoren más caerán los activos; 7) en el medio no se crean más cuentos chinos ni compras fantásticas por parte de Warren Buffet; 8) empiecen a creer cuando lean que Grecia defaulteó e Italia, España y Portugal están reestructurando sus deudas; hasta entonces estén muy atentos y compren dólares». La voz del profeta.
Dentro del derrumbe, el balance arroja que hay sectores que tienen mucho mejor comportamiento que otros. Las tecnológicas y los bancos se ubican en dos extremos. En el primer caso, la pérdida promedio acumulada en el año ronda el 8%. Incluso algunas compañías emblemáticas como Apple tocaron esta semana máximos históricos (la acción se ubicó por encima de los u$s 410). Pero el derrumbe de los principales bancos norteamericanos parece no tener límite: acumula en lo que va de 2011 un 28%, según el índice más popular para este segmento, el XLF. No les va mucho mejor a los bancos locales. Pese a que el crédito está creciendo al 50% y a balances más que satisfactorios, la toma de ganancias del año fue espectacular, tras un 2010 brillante. Banco Macro es el más perjudicado. Acumula una pérdida del 60% desde sus máximos de diciembre de 2010 (ni siquiera la recompra de acciones anunciada la semana pasada ayudó demasiado), Francés perdió el 50% y Galicia acumula una merma del 41%.
Hay distintas maneras para medir la fuga de capitales que se produce en el país. Pero una de las más novedosas sería el seguimiento de los precios de las cajas de seguridad. Sucede que la altísima demanda de dólares también genera la búsqueda de un lugar razonable para guardarlos. Y en los bancos se agota rápidamente la disponibilidad. Por eso, se pueden dar el lujo de aumentar los precios a niveles sorprendentes. El costo trimestral de una caja hoy no baja de los $ 400, y el costo de un tamaño intermedio se ubica en los $ 620. Un relevamiento entre algunos bancos líderes arrojó que el aumento del costo es de nada menos que el 55% en términos interanuales. Esto explica por qué suben tanto también los plazos fijos en dólares. Aunque pagan un rendimiento de sólo el 0,5% anual como máximo, al menos no es necesario pagar costos tan elevados.
Cuesta creer lo bajo que cayeron las tasas de interés en los Estados Unidos, en particular luego del anuncio efectuado por la Reserva Federal. El rendimiento a diez años se ubica en el 1,70%, y para los bonos del Tesoro a 30 años ya está por debajo del 3% anual. «A principios de la década del 60 pasó lo mismo. Pero fue la antesala del gran proceso inflacionario que luego sufrió Estados Unidos, con tasas que llegaron al 18%», recordaba un veterano del mercado. Miguel Ángel Broda dio una buena definición del efecto que generó esta baja de tasas en el ánimo de los inversores: «Para un país que se debate entre entrar o no a una recesión, esto fue como un caramelo Mu-Mu».

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