El país “no está en una crisis”, dijo Marcos Peña, en la apertura del evento. Representantes del Gobierno insistieron en hablar de “tormenta”.
PROTAGONISTAS. Marcos Peña fue uno de los principales oradores ayer.
Mientras la pregunta más repetida por los representantes del jet set del empresariado local tras la apertura de los mercados pasó a ser indudablemente el precio de la divisa, entre los miembros del Gobierno el término más utilizado fue "tormenta". A esta metáfora climática apeló el propio jefe de Gabinete, Marcos Peña, al inaugurar una nueva edición de Council of the Americas en el Hotel Alvear. El político fue uno de los primeros en hablar, y se retiró antes de conocerse el valor de la moneda estadounidense no sin ratificar que el país "no está en una crisis".
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El resto de los discursos de apertura, a cargo de la titular del Council of the Americas, Susan Segal, y del presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), Jorge Di Fiori, coincidieron en ratificar el rumbo de la economía, al tiempo que mencionaron la necesidad de políticas a largo plazo.
Ante los cientos de empresarios que esperaban sus palabras, Peña garantizó que "no hay previsto un cambio de Gabinete". "Estamos confiados de que saldremos fortalecidos", agregó el jefe de Gabinete al sostener que el Gobierno "no está ante un fracaso económico". "Seguramente hemos cometido errores, lo que no quita que tengamos que corregir nuestros desequilibrios", dijo.
Y analizó: "Nunca entendimos que lo que pasó en la década pasada fue el causal de nuestros males, sino la expresión grotesca de síntomas que arrastramos durante años. Interpretamos el cambio como un cambio de raíz, de verdad, profundo. No porque creamos que somos unos iluminados que creemos que vamos a cambiar la Argentina, sino porque los argentinos nos piden que no haya más parches".
Peña puntualizó sobre las "tormentas" externas como principal causa de la crisis. En ese sentido, mencionó la situación en Brasil, en Turquía, la sequía, las tensiones comerciales entre EE.UU. y China, y la suba del precio del petróleo.
Asimismo, el jefe de Gabinete se refirió al acuerdo con el FMI, que tal como anunció el presidente Macri está en renegociación, y dijo que "no viene a resolver nuestros problemas ni a traer otros, viene a apoyar el proceso de transformación".
"Sobre las dudas de nuestro plan financiero, se tomó una decisión y se está trabajando en la instrumentación, para reducir el riesgo financiero", insistió. Al tiempo que reiteró que hay que abandonar "los atajos mágicos para resolver problemas estructurales".
Efectos
Por su parte, Di Fiori dijo que la gestión de Macri hizo reformas estructurales que "seguramente el año que viene van a mostrar sus efectos en la economía", pero mientras tanto se está atravesando una tormenta perfecta.
Además, celebró que la Argentina haya dejado atrás "un pasado autoritario y populista" y llamó a "reconstruir los principios éticos, porque eso permitirá reconquistar la calidad institucional".
En tanto, el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), Gustavo Weiss, aseguró sobre el dólar "que el ajuste fiscal está consensuado con el fondo, el fondo aporta lo necesario para que el presupuesto cierre. Este es un problema del mercado cambiario y financiero".
"Está garantizado el futuro de la construcción con este escenario. No, Con esta situación estamos realmente complicados, con estas fluctuaciones del mercado cambiario y aumento de la tasa de interés creo que no sólo el sector de la construcción está complicado, la actividad económica está complicada, creo que hay que calmar urgente el mercado", agregó Weiss en diálogo con este medio.
Uno de los empresarios que habló públicamente de la suba del dólar fue el presidente de FIAT, Cristiano Rattazzi, y dijo que prefiere que la cotización "la determine el mercado". Asimismo, minimizó el impacto del alza en los precios al considerar que "no hay razón para que todo se traslade", aunque admitió que "algo irá".
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