22 de marzo 2022 - 00:00

Lollapalooza: brillaron Cyrus y Foo Fighters

Fueron más de 150.000 espectadores, multiplicados por la primera transmisión en streaming.

miley cyrus. La ex Hannah Montana, a la altura de Madonna.
miley cyrus. La ex Hannah Montana, a la altura de Madonna.

Hace dos años, miles de personas se preparaban ansiosos para un nuevo Lollapalooza criollo, cuando a sólo unos días del festival, fue el primero en ser cancelado hasta nuevo aviso. De ahí la convocatoria más masiva que nunca, con cerca de 150 mil personas que a veces coincidían en, al menos, dos tercios de todos los asistentes ante un mismo escenario. Demasiada gente, lo que llevó a que varios artistas tuvieran que interrumpir sus performances para que nadie saliera demasiado lastimado. En este sentido el pionero del rap argentino for export, el brillante Duki, dio un ejemplo de un músico dedicado a velar por sus fans. Hasta pidió que el publico se dividiera entre quienes iban al pogo y los más tranquilos, evitando las peligrosas avalanchas y gente que se queda sin aire –lo que de todos modos ocurrió a menudo, teniendo en cuenta las largas caminatas de quienes fueron temprano y saltaron en media docena de shows previos.

Pero algo que hizo que no se sobrepasara peligrosamente la concurrencia (el negocio más grande del festival) fue la transmisión en streaming o, como se decía antes, en vivo y directo, Ésta tuvo bastante buen nivel técnico, aunque hubo problemas en algunos escenarios; por ejemplo Nicki Nicole estuvo varias canciones fuera de sincro, como si fuera un playback de Milli Vanilli mal hecho. Una pena, porque esta cantante es el futuro del pop mundial: se lució tanto con su voz como con su carisma (a diferencia de otros, como el trapero uruguayo Khea), Nicole tiene una banda de grandes músicos que se luce en reggae o en rythmn & blues.

Casi todo el público coincidió que el mejor show fue el de Miley Cirus, comparable a la era de oro de Madonna. Rodeado de sintetizadores vintage, más escenográficos que otra cosa, Bizarro fue el artista que más enfervorizo al público, logrando una verdadera rave masiva –además era el primer día y la gente estaba fresquita- con un momento culminante cuando arremetió con “Ji Ji Ji” de Patricio Rey.

Lo de L-Gante fue moderado y simpático, pero menos caliente. Hubo muchos shows argentinos sólidos, por ejemplo Babasónicos, El mató a un policía motorizado, y más sorprendentemente para el público joven, el pionero Litto Nebbia, que dio cátedra al frente de una gran banda con músicos como el cantante y violero Ariel Minimal, Nebbia sonó como nunca, pasando de la psicodelia al beat, el folk o el funky, y eligió bien los temas, algo difícil teniendo en cuenta lo casi infinito de su discografía. Nebbia está en todo y no por nada abrió su show con un gran tema del álbum de culto, “Huinca”, de 1972, nada menos que “Cadenas y monedas” (justo al día siguiente de el acuerdo con el FMI) y a lo largo de una hora grandiosa en la que mandó un “medley “de Los Gatos –“El rey lloró”/Viento dile a la lluvia”/”Ayer nomás”- y , algunas de las mejore versiones tocadas en vivo de hits como “Solo se trata de vivir” y “Quien quiera oír que oiga”. Y hasta se levantó del teclado para tomar la guitarra eléctrica y brindar un gran solo.

El gran momento rockero fue el cierre, el domingo, con los Foo Figthers, que dejaron todo y le ganaron al público casi por cansancio. Dave Grohl habló mucho, asegurando que si vienen tan seguido desde hace tantas décadas a la Argentina es porque “de corazón, se los juro, son el público más jodidamente genial de todo el planeta”. Fue un show largo con los momentos espontáneos que tiene el verdadero rock and roll, incluyendo covers de The Who y Queen entre otras sorpresas y un gran monólogo autobiográfico de cómo cayó totalmente desorientado en el primer Lollapalooza de 1991. Y por supuesto, el recuerdo de Nirvana también apareció en esa gran noche.

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