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Los inversores se refugian en los bonos en dólares
Mercedes Marcó del Pont
El endurecimiento del Gobierno con las empresas se refleja en la cotización de las acciones que el viernes terminaron en caída. El Merval, índice de las acciones líderes, cerró un 0,69% abajo con negocios de $ 47 millones, señal de que los inversores no defienden los precios de los papeles.
Pero hay otras señales de preocupación de los inversores y se reflejó en el precio del dólar «contado con liquidación», que se utiliza para fugar divisas. Este valor que surge de triangular pesos, bonos en dólares y dólares billete subió 4 centavos, a $ 4,89, bastante lejos del precio del «blue», que se mantiene en $ 4,71 y mucho más del dólar de casas de cambio y bancos, que cotiza -con restricciones de compra- a $ 4,36. La enorme brecha de 18 centavos entre el dólar marginal o «blue» y el «contado con liqui», como se lo llama en la jerga de las mesas de dinero, indica que los grandes compradores se están llevando el dinero al exterior. En otras palabras, la fuga de capitales crece. Hoy el precio del «blue» no es tan indicativo como era en épocas pasadas, porque en este mercado están los pequeños y medianos ahorristas que siguen con una regular demanda que lo mantiene en $ 4,71. Pero este mercado está alimentado porque tiene una buena oferta de los que deben pagar lo que gastaron con la tarjeta en las vacaciones del exterior y en el país. Marzo es un mes donde las finanzas de la gente están en rojo por el comienzo de clases y por las deudas.
Otro dato es la demanda de bonos en dólares de corto y mediano plazo. Estos títulos que tienen un elevado rendimiento atenúan el refugio en dólares billete porque son un notable negocio. Por caso, el Boden 2012, que es un verdadero plazo fijo en dólares porque su vencimiento final es el 3 de agosto, subió el 0,25%. Para el Banco Central, el vencimiento de este bono implicará desembolsar u$s 2.200 millones, de los que sólo una parte volverá al mercado de deuda pública; el resto puede buscar su destino en el colchón o en el exterior.
Los otros títulos que son atractivos y están en la cartera de los inversores son el Boden 2015 y el Bonar X; son de mediano plazo con una tasa de retorno del 10,37% y el 8,85%, respectivamente. Un rendimiento más que atractivo en un mundo donde cuesta encontrar activos de bajo riesgo con buena renta.
Como el BCRA paga con reservas, los inversores lo ven como un bono seguro. La paradoja está en que el Central, comandado por Mercedes Marcó del Pont, utiliza la estrategia de usar reservas para pagar la deuda, que es criticada por los que quieren invertir en la Argentina por la inseguridad jurídica que acarrea. Pero en la Argentina una transgresión compensa la otra, como sucede con los títulos nominados en pesos que indexan por el CER que están en perpetua caída por la adulteración de los índices de precios.
Los cupones PBI, que están atados al crecimiento de la economía, están en un ocaso por las dudas que genera la política de limitar las importaciones. Estos derivados hasta hace poco eran los preferidos de los inversores. El viernes, el emitido en pesos tuvo una suba del 0,75%, pero el nominado en dólares perdió el 1,56%.
A todo esto, el viernes las reservas del Central subieron u$s 54 millones, a u$s 47.101 millones después de comprar u$s 40 millones en la plaza de contado para permitir que el dólar mayorista suba a $ 4,343. Las reservas en lo que va del año subieron u$s 798 millones, a pesar de que las compras en ese lapso alcanzaron los u$s 2.200 millones. Poco más de la tercera parte de lo que adquirió la mesa de dinero de la entidad monetaria quedó en las reservas.
Para esta semana, más allá de lo que suceda en Europa, estará en juego la reforma a la Carta Orgánica del Banco Central, que es lo que está generando una fuerte caída en las acciones de los bancos. Por eso los inversores siguen refugiándose en activos seguros como los bonos cortos y medianos en dólares.

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