5 de marzo 2010 - 00:00

Los K en alerta, montados en teoría del golpe civil

La ronda habitual de los jueves de Madres de Plaza de Mayo estuvo, ayer, más concurrida para animar un acto de defensa del Gobierno K.
La ronda habitual de los jueves de Madres de Plaza de Mayo estuvo, ayer, más concurrida para animar un acto de defensa del Gobierno K.
Antes de trepar al Tango 01 rumbo a El Calafate, Néstor Kirchner emitió el último parte. El mensaje fue idéntico al que, desde el mediodía, saturó los teléfonos de la comandancia del peronismo K, jerarcas sindicales amigos y jefes piqueteros alineados.

Un «déjà vu» de las horas peores de 2008, entre términos bélicos y advertencias extremas. «Es a todo o nada: no hay tregua ni negociación», avisó el ex presidente y repitió el salmo de una maniobra sinárquica para derrocar al Gobierno. Habló de «golpe civil».

Tras el discurso de la Presidente, su esposa, en el que denunció «intentos de destitución evidentes», Kirchner manoteó el teléfono rojo: llamó a gobernadores, charló con Hugo Moyano, algunos intendentes y caciques piqueteros para declarar el «alerta K».

En pocas horas, el dispositivo se activó: mixturó gritos de trinchera, mensajes en defensa de la «gobernabilidad», el armado de un show en el Congreso y una ronda -ampliada: más extensa y poblada que las de cada jueves- de Madres de Plaza de Mayo.

En paralelo, Luis DElía declaró a su grupo en estado de «alerta y movilización» -lo que hizo recordar a su aparición en Plaza de Mayo, en 2008, durante un cacerolazo- y desde el sur, la CGT moyanista, emitió una advertencia: «No piensen que nos vamos a quedar quietos».

Esta tarde, en Neuquén, Moyano encabezará un encuentro de su Corriente Político Sindical. Desde allí, el generalato moyanista anticipó que «no dudarán» en salir a la calle para defender al Gobierno y se plegaron al discurso oficial sobre un complot anti-K.

A coro, Omar Viviani (taxis), Omar Plaini (canillitas), Juan Carlos Schmidt (Dragado) y, entre otros, Horacio Ghilini (Sadop) lanzaron ese mensaje. «Que nadie lo dude: vamos a hacer todo lo que haya que hacer para defender este modelo» aseguró, sugestivo, Schmidt.

Calles

«Estemos serenos pero estemos preparados para salir a la calle». La indicación la bajó un dirigente K, de diálogo diario con el ex presidente, a sus laderos. Es, avisó, la premisa planteada por Olivos.

Entre sus pánicos, a Kirchner lo abruma la imagen de multitudes gritando en su contra. Lo enfermó la marcha contra la inseguridad convocada por Juan Carlos Blumberg; temió el peor de todos los fi-

nales con los cacerolazos durante el conflicto del campo.

En Gobierno, y entre habitantes frecuentes de Olivos, se afirma que se prepara un clima para desatar, otra vez, una protesta callejera en contra del Gobierno. Por esa razón, para contrapesar, el patagónico pidió a los que manejan tropa que estén preparados.

«Nosotros estamos en alerta», puntualizó ayer un intendente del conurbano que participó de una reunión en la Federación Argentina de Municipios (FAM), donde se acordó emitir una declaración en defensa de las «instituciones y la gobernabilidad».

Presencias

La cita tenía otro origen: era por un tema de gestión respecto a un Observatorio de Seguridad, pero la agenda se trastocó tras el discurso presidencial. Estaban, entre otros, Julio Pereyra, Alberto Descalzo, Fernando Gray, Francisco Gutiérrez y, Daniel Di Sabatino.

Anoche, con un tono similar, también intervino el Consejo del PJ bonaerense que preside Alberto Balestrini.

Lo de Hebe de Bonafini, ayer en Plaza de Mayo, fue un anticipo silvestre. Lo que esta tarde, con Nilda Garré al frente, hará un bloque de transversales -Eduardo Sigal, Edgardo Depetri, Oscar Laborde- en las veredas del Congreso seguirá la secuencia que se completará con el acto, al atardecer, de Moyano en Neuquén.

Pero la apuesta de Kirchner se concentra en los dos actos que tiene pautados para la semana que viene: el 10, en Chaco, donde reasumirá la jefatura del PJ y el 11, jueves, en la cancha de Ferro, encuentro que ya se expandió más allá de la usina que lo armó: el Movimiento Evita.

Ayer Emilio Pérsico, y su ladero Fernando «Chino» Navarro adaptaban el show a un contexto inesperado: el escenario de Ferro será una tribuna caliente desde la que Kirchner retrucará la embestida opositora que en esas horas habrá intentado otro putch en el Congreso.

Unas horas antes, en doble turno, la oposición planea rechazar en el Senado el pliego de designación de Mercedes Marcó del Pont en el Banco Central y, en para-

lelo, «voltear» el DNU del Desendeudamiento.

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