El movimiento de votantes es lento pero continuo desde temprano en la escuela pública Timothy Dwight, situada en la zona comercial del barrio de Fordham, donde dominicanos y puertorriqueños son mayoría y el español suena en las calles como si se tratase de cualquier ciudad latinoamericana.
"¡No se olvide de votar, no se olvide votar!", grita un joven repartiendo boletas de votación en una esquina junto a las vías del metro que corren por encima de Jerome Avenue. Su presencia es la única señal visible de que ayer se celebraban elecciones en Nueva York, ya que no se veían afiches de ninguno de los principales candidatos, y la escuela que sirve como centro de votación sólo tiene un pequeño cartel en la puerta que indica "Vote Here - Vote Aquí.
De Blasio, el actual defensor del pueblo de Nueva York que se presenta como la antítesis del saliente alcalde Michael Bloomberg, es la opción elegida por los hispanos que buscan un cambio tras doce años y tres mandatos del multimillonario al que muchos acusan de haber beneficiado sólo a los ricos.
"Espero que De Blasio traiga mejoras en la economía, los programas en la escuela, más trabajo", dijo Alida Nolasco, de 40 años y origen dominicano, luego de votar y lista ya para ir a su trabajo de limpieza de casas.
En el Bronx se concentra buena parte del 21% de la población de Nueva York que vive bajo el umbral de la pobreza (30.944 dólares anuales para una familia de cuatro, según el índice de la alcaldía). De Blasio, casado con una afroamericana y padre de dos hijos adolescentes mestizos, aparece como un político con sensibilidad por las minorías y cercano a América Latina para los 2,3 millones de hispanos que viven en Nueva York.
Héctor Fuente, de 25 años y empleado en un restorán, transmite el mismo sentimiento que Alida: "De Blasio es lo mejor que tenemos ahora mismo. Está con los hispanos, que somos muchos y necesitamos a alguien que se ocupe de que haya más oportunidades aquí, señala.
El barrio también es conocido por su mala fama en cuestión de seguridad, una imagen "exportada" a todo el mundo a través de las películas que a veces exageran la realidad, aunque no la falsifican por completo. En ese sentido, los años Bloomberg han traído aparejados una mejoría según las estadísticas, a costa de una mayor presión de la Policía en las calles con sus polémicos controles espontáneos, que afectan sobre todo a latinos y negros.
Bloomberg, fanático de los números, se jacta de haber convertido a Nueva York en "la más segura de las grandes ciudades" estadounidenses, con la tasa de asesinatos más baja en 50 años (649 en 2001, 266 hasta el momento este año).
Logros como éste hacen que muchas personas, en particular las mayores, que han vivido épocas duras de violencia urbana en el Bronx, reconozcan la labor del alcalde y hasta muestren cierta añoranza por él.
"A mí Bloomberg me gustó. Si se hubiese vuelto a presentar lo habría votado a él. Me gustó su administración. Encuentro que hizo muchas cosas buenas, fue un alcalde fuerte que puso en orden las cosas", afirma Pedro Luis Seda, de 60 años y origen puertorriqueño, precisando que votó a De Blasio a pesar de ser republicano.
¿Por qué De Blasio entonces?, es la pregunta que sigue.
"Porque se ve que va a ayudar más a los hispanos y a los morenos. Esperemos que cumpla lo que promete. Soy republicano, pero Lhota no me inspira", explicó.
| Agencias AFP y ANSA |

