13 de mayo 2010 - 00:00

Los mercados, entre el alivio y algunas dudas

Londres - La llegada al poder en Gran Bretaña de una coalición de conservadores y liberaldemócratas alivió ayer a los círculos económicos que la creen capaz de sanear las finanzas públicas del país, aunque también se interrogan sobre su duración.

«El nuevo Gobierno representa por lejos el mejor acuerdo posible para los mercados financieros en las circunstancias actuales», señaló Rossa White, de la firma irlandesa Davy Research.

La libra y el Footsie-100, el índice principal de la Bolsa de Londres, estuvieron sin embargo dubitativos. La divisa británica se despertó de buen humor y ganó dos centavos hasta 1,5045 dólar, antes de volver a caer a 1,4829. El Footsie ganó un 0,92% antes de caer a 0,45%.

El Banco de Inglaterra (BoE) publicaba al mismo tiempo perspectivas trimestrales, ligeramente más pesimistas que en febrero. «Los riesgos que pesan sobre el crecimiento a largo plazo aumentaron un poco», advirtió la institución, que no descartó tener que inyectar otros miles de millones de libras en la economía, un movimiento generalmente desfavorable a la moneda. El gobernador Mervyn King, que sabe que su institución tendrá más competencias con los conservadores, aprovechó la conferencia de prensa para señalar con agrado que los proyectos del nuevo Gobierno muestran «un acuerdo muy fuerte y poderoso para resolver el déficit británico».

La patronal británica también se mostró aliviada tras la formación de la coalición. «Estamos impacientes de trabajar con el nuevo Gobierno de coalición en este período crucial para la economía», subrayó David Frost, director general de la Cámara de Comercio Británica (BCC).

Según él, «poner orden en las finanzas públicas debe ser prioritario en la agenda» y la coalición «debe ser absolutamente clara en los sectores donde se van a llevar a cabo los recortes presupuestarios, y sobre la necesidad de controlar el crecimiento continuo del tamaño y del costo del servicio público».

Richard Lambert, director general de la Confederación de la Industria Británica (CBI), primera patronal británica, también saludó la alianza. «Las empresas quieren un Gobierno estable, que tenga autoridad para tomar las decisiones difíciles que serán necesarias para mantener encarrilada la recuperación económica y para luchar contra el déficit presupuestario», afirmó. «Esta coalición debería tener los escaños y el mandato para hacerlo», agregó.

Mayoría cómoda

La coalición tendrá una «cómoda» mayoría de por lo menos 80 escaños por sobre la mayoría y un 59,1% de los votos, estimó Michael Saunders de Citigroup. El problema, señaló el economista, «es que no son aliados naturales y tienen diferencias notables» en sus políticas, y en consecuencia «se plantea el problema de la longevidad de esta alianza».

Howard Wheeldon, de BGC Partners, es mucho más optimista. «Bienvenidos a la nueva era de la política británica, bienvenidos a la nueva era de la austeridad», declaró convencido de que el pacto «se negoció bien y debería funcionar». «O esperemos, porque de todos modos no tenemos elección», concluyó.

Agencia AFP

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