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Los primeros policías de Macri serán de la Federal
Mauricio Macri ayer con el embajador de EE.UU., Earl Anthony Wayne, quien aseguró que la dependencia que conduce busca trabajar en el desarrollo de programas culturales gratuitos.
La conformación de esa fuerza que ha prometido como retruque a la negativa del Gobierno nacional de traspasarle la Federal no sólo le llevará más de lo previsto sino que además el tema ya es parte de una interna dentro del Gobierno de la Ciudad. Por un lado, el ministro del área, Guillermo Montenegro, quien pide cautela para manejar los tiempos en que podrá hacer debutar a un plantel magro de policías locales, y por otro, el propio jefe de Gobierno que intenta imponer su propio diseño. El jefe porteño sería el promotor del nombramiento de Jorge «El Fino» Palacios, ex comisario de la Federal y ex seguridad de Boca Juniors.
Montenegro ha nombrado como gerenciador del Plan Integral de Seguridad, que se plasmó en la ley de creación de la Policía Metropolitana, a Gustavo Morón. Especialista administrativo, Morón desembarcó en el Gobierno macrista de la mano de un amigo de Montenegro, Sergio Massa. El jefe de Gabinete de Cristina de Kirchner también cultiva amistad con otro hombre clave de la gestión macrista, su par porteño Horacio Rodríguez Larreta. Es que Morón, quien se ocupaba de temas de auditoría interna y fue llamado por Montenegro para su área, trabajó en la ANSES en tiempos de Massa. Es contador y también reportó como gerente en la Superintendencia de Riesgos de Trabajo. Por eso Morón no es de las personas de confianza del jefe de Gobierno, pero permanece con las atribuciones que le ha dado Montenegro, un ministro alistado con Gabriela Michetti.
Lo cierto es que la discusión sobre quién conformará la cúpula de la PM casi estaría saldada y sólo falta la decisión de Macri, quien debe nombrar al jefe y no consultará solamente a Montenegro para eso. Ex policías de la Federal serán los privilegiados en el armado con la idea de que, una vez que esté presentada la muestra de la policía porteña, con unos 500 agentes, se propicie el pase de agentes en actividad que responden ahora al Gobierno nacional.
Riesgoso
Intentará Macri una pirueta riesgosa para posicionarse mejor ante las urnas de este año. Como sean las elecciones, anticipadas las locales o conjuntas con las nacionales de octubre, el jefe de Gobierno intentará hacer lucir lo que considera será la impronta de su administración: la formación de la primera fuerza de seguridad propia del distrito, pero sólo exhibirá los comienzos. Lo convence Montenegro sobre los tiempos que requiere esa organización y no le promete nada para antes de fin de año, es decir después de los comicios de octubre.
Al menos la administración macrista buscará mostrar en marzo próximo que ya está formando a esos policías, aunque deba esperar hasta diciembre para tener la primera tanda de agentes propios totalmente formada. El registro de reclutamiento que se abrió una vez sancionada la ley que le permite a la Ciudad de Buenos Aires contar con una fuerza de seguridad ya tiene anotados a más de 5.000 aspirantes.
De esos inscriptos, unos 1.500 buscan el pase a la policía porteña de otras fuerzas de seguridad que integran o bien son retirados de la Federal.
La idea es que en marzo, cuando el Gobierno macrista cree que ya tendrá listo el Club Español del barrio porteño de Flores, que será la sede de la escuela de policías, al menos unos cuatrocientos agentes puedan recibir el curso especial de menor tiempo para agentes que ya cuentan con experiencia en materia de seguridad. A la vez, desde la Federal, ya le llegan señales al macrismo de lo conveniente que ex integrantes de esa fuerza terminen en la conducción de la policía porteña, como un reaseguro para la convivencia de los dos uniformes en las calles de la Ciudad.


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