Los protagonistas del escándalo

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GENERAL DAVID PETRAEUS

Acreditado por revertir la guerra en Irak en 2007, Petraeus fue nombrado comandante de las fuerzas estadounidenses en Afganistán en 2010 y luego director de la CIA en septiembre de 2011. Casado desde hace 37 años y padre de dos hijos, su brillante carrera se truncó el viernes pasado.



PAULA BROADWELL

Es la mujer fatal del drama, una glamorosa mayor de reserva del Ejército de 40 años, experta en contraterrorismo que vive en Charlotte, Carolina del Norte, con su esposo y dos hijos.

Petraeus conoció a Broadwell cuando ofreció una conferencia en la Universidad de Harvard, en 2006; allí le dio su tarjeta y le ofreció su ayuda para una investigación que ella planeaba realizar. En 2010 y 2011, Broadwell viajó en numerosas oportunidades a Afganistán y tuvo acceso directo a Petraeus y a su comando, para su naciente biografía: «All In: The Education of General David Petraeus». Petraeus dijo a amigos que la relación comenzó en noviembre de 2011, dos meses después de ser nombrado al frente de la CIA y finalizó hace unos cuatro meses.



JILL KELLEY

Casada con un oncólogo en Tampa, Florida, Jill Kelley organizaba eventos en la vecina base MacDill de la Fuerza Aérea, sede del comando central estadounidense (Centcom), a los que concurrían militares de alto rango y políticos. De octubre de 2008 al verano boreal de 2010, Petraeus dirigió el Centcom, y él y su familia y los Kelley se hicieron amigos. En mayo de este año, Jill Kelley dijo a un amigo, agente local del FBI en Tampa, que había recibido mensajes electrónicos amenazantes anónimos, en los que le advertían que se alejara de Petraeus, lo que disparó el escándalo.



EL AGENTE TORSO DESNUDO DEL FBI

Se lo bautizó como el del «torso desnudo» después de que se supiera que había mandado fotos suyas sin remera a Kelley, mucho después de que la investigación por los mensajes empezase. Este agente del FBI no identificado fue apartado del caso cuando la división de delitos informáticos identificó a Broadwell como la remitente de los mensajes amenazantes. Kelley habría dicho a los investigadores que no conocía a Broadwell.

The Wall Street Journal reportó que el agente fue apartado del caso porque sus supervisores consideraron que se estaba «obsesionando con el asunto y le prohibieron jugar cualquier papel en la investigación».

Sin embargo, a fines de octubre el agente expresó su preocupación de que el FBI estuviera marginando el caso al congresista republicano David Reichert en Washington.



GENERAL JOHN ALLEN

Es el último involucrado en la saga. Allen sucedió a Petraeus en el comando de las fuerzas estadounidenses en Afganistán y fue subcomandante del Centcom desde julio de 2008 hasta junio de 2011. Es investigado por «comunicaciones inapropiadas» con Kelley, y el FBI estudia de 20.000 a 30.000 páginas de documentos, muchos de ellos mensajes electrónicos entre ambos.

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