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Los Pumas vs. los Dragones
Póker de titulares. Patricio Albacete protege la guinda ante el asedio de Carizza, Roncero y Figallo.
El último fin de semana, Gales se alzó con un triunfo frente a Inglaterra en un partido muy atractivo para observar. Por un lado estaba el próximo rival y por el otro, al cual Los Pumas enfrentarán en el debut mundialista. Si bien los ingleses pusieron a varios relevos en cancha el partido fue muy parejo desde el comienzo. Se vio algo que parece ser una constante en la mayoría de los amistosos y que podría trasladarse al Mundial: mucha especulación, una importancia casi vital de las defensas y un juego demasiado cerrado. A través de penales llegaron a un empate en 6 con el que se cerró el parcial. La Rosa pudo haber hecho más. Dominó territorialmente a su rival pero tomó malas decisiones en los últimos metros. Amén de la defensa de Gales que se mostró como siempre: con una buena dosis de coraje para bancar las paradas difíciles. En el complemento, los locales se animaron a salir del esquema del partido y abrieron la cancha. Otra vez James Hook fue importante, apoyando un try para sacar ventajas y comenzar a dominar desde lo táctico. Quedó con un hombre menos por la amonestación a Mike Phillips pero acudió al juego que le sienta más cómodo: el tackle a diestra y siniestra y patear desde el fondo. De esa forma fue desmoralizando a los ingleses que de a poco se resignaron a la derrota.
Gales demostró que será un hueso duro de roer ¿Inglaterra? Una actuación flojísima y para olvidar rápidamente. No hizo nada bien. Falló en los momentos clave en defensa, cometió errores infantiles en la obtención y nunca pudo aprovechar su supremacía en las formaciones. Aunque les queda el consuelo de que faltaron algunas de sus figuras. Mientras tanto, Los Pumas miran y toman apuntes.

