Raídos ya, porque pasaron de utilizados y cansados, argumentos movieron los mercados globales. El asunto del «abismo fiscal», la expectativa por el acuerdo, etc... Sobre la base de eso, ya con un pozo de aire seguro en cuanto a montos negociados -envueltos en efluvios navideños- se evolucionó pesadamente, procurando el signo positivo para mejorar el balance del año. Los europeos con términos habituales, sin tener motivaciones propias (la falta de noticias, para ellos, ya es una buena noticia). El Dow Jones con su «goteo» que suma, en una dosis como regulada cerca del 0,5%, lo mismo para el andar del Bovespa y mejora del 0,4%. En síntesis, un escenario tendiente a levantar, suavemente, de la planicie. El Merval provenía de una rueda robusta en volumen -en los $ 80 millones- y con fuertes incursiones vendedoras tomando utilidades. Ayer, las aguas se aquietaron en cuanto a oferta agresiva, el mínimo se sostuvo casi en el cierre anterior. Llegando después a los 2.862 puntos de máximo, concluyendo cerca de ello.
Diferencias al «2x1», en favor de papeles con mejoras, que trasladan una impresión de despliegue masivo.
En verdad, en la víspera retornaron con todo los «tres mosqueteros», apropiándose del grueso de las órdenes. Esta vez, con el liderazgo de negocios en Tenaris -unos $ 19 millones- seguido de G. Galicia y la plaza de YPF. Un total del día que reunió $ 61 millones circuló en un altísimo 70 por ciento de ello por las plazas de las tres mencionadas. Ergo, muy poco se distribuyó por los canales de menor liquidez. Importante nivel en «cauciones» -$ 321 millones y 25% del total general del día- pusieron la rúbrica a una cuarta fecha que permitió al Merval recuperar un 0,56 por ciento de su baja previa. Hoy, remate de semana y ya ingresando a una zona gris, de las fiestas. La Bolsa, brindando.
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