21 de diciembre 2010 - 00:00

Los vecinos de Lugano lanzaban ultimátum a Garré

Los vecinos de Villa Lugano le pusieron un plazo de 24 horas al Gobierno para que desaloje a los ocupas que hace ocho días mantienen usurpado el club Albariño. La decisión fue tomada en la noche de ayer, en asamblea, luego de que la flamante ministra de Seguridad, Nilda Garré, prometió en un discurso desocupar el lote.

En forma pacífica los vecinos, entre aplausos y gritos contra funcionarios porteños, marcharon ayer para pedir otra vez la liberación del predio ubicado en la avenida Santander y Argentina. Mientras, los ocupantes siguieron construyendo casillas e ingresando materiales de construcción a pesar de la orden de desalojo.

Un grupo de 100 vecinos volvió a cortar ayer la autopista Dellepiane, a la altura de la avenida Larrazábal, aunque dejaron un carril libre para la circulación de vehículos. Ante esto, la Policía extremó las medidas de seguridad y prevención para evitar que se produjeran incidentes similares a los que se registraron en los últimos días, en los que hubo quema de neumáticos y uso de pirotecnia.

En el sector que da a avenida Argentina y la calle Pilar, la Policía cerró ayer el paso con un vallado a lo largo para que no hubiera contacto entre los vecinos de Lugano y los ocupantes ilegales provenientes de la villa cercana de Ciudad Oculta. Pero ayer los vecinos decidieron mantener la calma y darle una tregua al Gobierno después del discurso pronunciado en la tarde por la ministra de Seguridad.

Durante la protesta, en la que no se registraron incidentes, los vecinos portaron una bandera que decía «Albariño un sentimiento», y sus manifestantes aseguraron: «No vamos a bajar la lucha». Por su parte, Marcelo Pivato, vecino del lugar, denunció actos de vandalismo y robos en la zona. «Pedimos el desalojo del predio y la pacificación del lugar», sostuvo, y además se lamentó por los incidentes que se registraron en los últimos días, donde se vivió un alto grado de violencia.

En la provincia de Buenos Aires la situación no mejora. Hace más de una semana un grupo de familias mantiene tomado de forma ilegal un predio de un frigorífico en la localidad de Bernal. Ante la situación que atraviesan en el partido, el intendente de Quilmes, Francisco Gutiérrez, anunció que en su distrito se contemplará la posibilidad de declarar de utilidad pública los terrenos abandonados para ponerlo «a disposición de planes de carácter social».

En el frigorífico Finexcore, los ocupas están hace más de una semana y amenazan con quedarse si el Gobierno no les otorga un plan de viviendas. «La situación está tranquila y no hay ningún tipo de violencia», explicó Gutiérrez, marcando una diferencia con la realidad que atraviesa la zona sur de la Capital Federal. Mientras que sostuvo: «Si un terreno baldío no cumple determinadas condiciones, debería ser declarado de utilidad pública».

En ese sentido, reveló que en su distrito se está «mejorando una ordenanza que establezca que cuando un terreno abandonado no cumple determinadas condiciones, el Municipio puede declararlo de utilidad pública y ponerlo a disposición de planes de carácter social».

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