30 de abril 2014 - 00:00

Lula, ajeno, juega al “operativo clamor”

Río de Janeiro - A poco más de cinco meses de los comicios generales brasileños, la caída del apoyo a la presidenta Dilma Rousseff genera incertidumbre en torno de sus posibilidades de conquistar un nuevo mandato en las urnas del 5 de octubre y alimenta rumores sobre un posible regreso de su carismático antecesor, Luiz Inácio Lula da Silva.

Los rumores arreciaron luego de que la columnista Joyce Pascovich, del portal UOL, asegurara este lunes, sin revelar su fuente, que el propio Lula habría expresado "a sus amigos más cercanos" su intención de competir en las elecciones de octubre.

El expresidente, quien en una entrevista difundida el fin de semana por la televisión portuguesa ya había negado cualquier intención de volver al cargo en octubre, desmintió tajantemente la información de Pascovich.

"Lo que vale es la entrevista a la RTP (Radio y Televisión Portuguesa), en la que el expresidente Lula descartó la hipótesis de disputar la Presidencia", afirmaron asesores del exmandatario a la red televisiva Record.

"Ya cumplí mi tarea en Brasil. Yo soñaba con ser presidente porque quería demostrar que era más capaz de gobernar que la élite brasileña, y lo hice. Dilma es una mujer extremadamente capaz. Ella va a ganar las elecciones", aseveró Lula a la RTP.

Esta no fue la primera vez que Lula, quien gobernó Brasil entre 2003 y 2010, tuvo que desmentir en público supuestos planes de candidatura, pero ello se ha vuelto más frencuente después de que los sondeos de opinión pública reflejaran una acentuada caída en el índice de intención de voto por Rousseff (ver aparte).

A la pérdida de apoyo popular se suman indicios de debilidad en la amplia coalición de partidos políticos que apoyan al Gobierno.

El lunes, 20 de los 32 diputados del derechista Partido Republicano (PR) divulgaron un manifiesto en el que exhortan a Lula a ingresar en la disputa presidencial como candidato del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) en lugar de Rousseff, argumentando que el expresidente está más preparado para impulsar el crecimiento económico.

"Consideramos que el momento de crisis, dentro y fuera del país, requiere de la fuerza de un líder político con la esperanza y el brillo de Luiz Inácio Lula da Silva", afirma el documento.

En una cena realizada el lunes a la noche con editores de deportes de diarios y emisoras de radio y televisión de Brasil, Rousseff se negó a comentar la llamada campaña "¡Volvé, Lula!".

"Nadie me separará de Lula, y él tampoco se separará de mí. Conozco su lealtad a mí, y él conoce mi lealtad a él", expresó la mandataria, quien restó importancia a los sondeos que revelan un retroceso del apoyo de los brasileños a su reelección.

Según la mandataria, los sondeos "son importantes", pero no anticipan qué pasará en el día de la elección: "A la hora de votar, las personas tendrán en cuenta si yo soy o no importante para su futuro, si su vida se mejorará si yo soy elegida. Es ésto lo que está en juego".

Rousseff descartó asimismo que el desempeño de la selección nacional de fútbol que buscará en casa el "hexacampeonato" en el Mundial de Brasil 2014 pueda influir en el índice de apoyo a su candidatura.

"No creo que la Copa vaya a ser decisiva para mi elección. No me ayudará ni tampoco me perjudicará. Puede ser que Brasil salga campeón y que yo salga derrotada, y que Brasil pierda la Copa y yo sea reelegida", aseveró la presidenta al aludir a la cita que se iniciará el 12 de junio y terminará el 13 de julio, menos de tres meses antes de las urnas del 5 de octubre.

Agencia DPA

Dejá tu comentario