6 de julio 2009 - 00:00

Lula blinda a un Sarney cada vez más en off side

Brasilia - Mientras arrecian los reclamos para que renuncie el titular del Senado José Sarney, acusado de una trama de irregularidades y corrupción que se descubre día a día, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, decidió blindar a su aliado parlamentario al garantizarle el respaldo del oficialista Partido de los Trabajadores (PT).

En una reunión con miembros de su agrupación política, Lula advirtió que Sarney es un aliado del Gobierno y que su salida del comando del Senado desataría «un conflicto más profundo, un cuadro de inestabilidad que le interesa a la oposición», informó el viernes el líder del PT en la Cámara alta, Aloizio Mercadante. Si Sarney renuncia o se separa temporalmente del cargo será sustituido por el actual vicepresidente del Senado, Marconi Perillo, del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

«Eso no es bueno, especialmente en el actual cuadro de crisis social y económica, en el que el país necesita una situación de equilibrio y estabilidad», agregó. Mercadante encabezaba la lista de oficialistas que había propuesto la retirada del ex presidente (1985-1990).

La renuncia de Sarney fue exigida en principio por los partidos PSDB, Demócrata (DEM), Democrático Laborista (PDT) y Socialismo y Libertad (PSOL), ante las graves sospechas que pesan sobre el dirigente del centrista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB).

Imputaciones

Sarney está acusado, entre otros cargos de corrupción, de haber nombrado a familiares y allegados para cargos administrativos del Senado en forma «secreta», ya que ninguna de esas decisiones consta en actas oficiales, como prevé la ley.

Además, en los últimos días se reveló que uno de sus nietos, José Adriano Cordeiro Sarney, actuaba como intermediario en la concesión de préstamos a empleados del Senado y vendía pólizas de seguros en la casa legislativa, con lo cual obtuvo ganancias equivalentes a por lo menos u$s 2,5 millones.

En otra revelación que podría complicarlo aún más, ayer se conoció que el Senado brasileño ocultó desde 1997 a la fecha, una cuenta secreta millonaria al tiempo que montó un búnker para presuntos encuentros íntimos dentro del Palacio Legislativo, informaron medios locales.

Un hombre de confianza de Sarney y otros senadores, el burócrata Agaciel Maia, creó las cuentas clandestinas en las que circularon u$s 80 millones para fines hasta ahora desconocidos, escribió Folha de Sao Paulo. El dinero del que se nutría esta cuenta, que no fue registrada en el SIAFI (Sistema de Acompañamiento de Gastos Públicos) provenía de recursos destinados a los empleados de la Cámara alta.

La posición de Sarney dejó a Lula en situación delicada, ya que el mandatario teme perder el apoyo del PMDB en vísperas de las elecciones generales de octubre de 2010, que definirán a su sucesor.

El PMDB, que se unió formalmente al Gobierno tras la reelección de Lula en 2006, es actualmente la principal fuerza parlamentaria de Brasil: posee 90 de los 513 diputados y 20 de los 81 senadores.

Agencias DPA, ANSA y EFE

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