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Lunati y su código penal
Fernando Cavenaghi festeja el único gol del partido. River se aprovechó de un error del árbitro Pablo Lunati que cobró un penal insólito.
El equipo de Ramón Díaz hasta allí tenía todos los caminos cerrados hacia el arco de Alejandro Limia y aunque era el que más intentaba de los dos, le costaba mucho generar situaciones de gol.
Hasta allí y desde allí hasta el final,el partido fue parejo y con muy pocas situaciones de gol. Tanto que a lo largo de los 90 minutos sólo se pudieron contabilizar un cabezazo esquinado de Gabriel Mercado que hizo lucir al arquero de Arsenal y un remate de Milton Caraglio que pasó muy cerca del arco de Barovero.
River salió con un esquema más agresivo que Arsenal, pero la pelota se trabó en el mediocampo. River quiso ser "ancho" con el colombiano Carlos Carbonero por derecha y Leonel Vangioni por izquierda, pero Arsenal dobló la marca con volantes y laterales y anuló la posibilidad del desborde.
Teo Gutiérrez se mostró más movedizo que Cavenaghi, que se lo vio como cansado y salió extenuado después de marcar el gol de penal.
La jugada clave fue a los 14 minutos del segundo tiempo cuando Leonel Vangioni intentó hacer la diagonal marcado por Milton Caraglio hombro contra hombro (como aprueba el reglamento), Vangioni cayó dentro del área y Lunati imaginó una infracción cobrando penal. Hay dos circunstancias clave: no hubo infracción, fue una lucha leal por la pelota y si la hubiera habido, estaba fuera del área. A Fernando Cavenaghi no le importó y con un zapatazo dejó sin chance a Limia y puso el 1 a 0.
Después, la falta de contundencia de Arsenal y el oficio de los volantes y defensores de River hicieron que el resultado no se modificara.
River ganó un partido que lo acerca a las posiciones de punta y lo pone en una situación expectante. En lo anímico son tres puntos importantes. Arsenal sumó una nueva derrota y, como contra Lanús, con errores arbitrales, se hunde en el fondo de la tabla.


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