El acuerdo anunciado ayer resuelve una demanda del Gobierno norteamericano presentada en agosto que afirmaba que US Airways y AMR, matriz de la quebrada American Airlines, deberían ser obligadas a descartar la fusión debido a que obstaculizaría la competencia y llevaría a mayores tarifas.
"Este acuerdo tiene el potencial de alterar el panorama de la industria de las líneas aéreas", dijo el secretario de Justicia, Eric Holder, en un comunicado. AMR y US Airways cederán franjas horarias, espacios, y puertas de embarque a líneas aéreas de bajo costo, "de tal manera de mejorar la competencia en la industria de las empresas aéreas, lo que resultará en más opciones y pasajes más competitivos para los consumidores", señaló el gobierno federal.
Las compañías cederán parcialmente sus derechos en los aeropuertos Logan en Boston, O'Hare en Chicago, Love Field en Dallas, Los Angeles, Miami, LaGuardia en Nueva York y Reagan National en Washington.
"Al asegurar una mayor presencia de líneas de bajo costo en aeropuertos clave de Estados Unidos, se garantiza que los pasajeros puedan tener acceso a una mayor competencia y más cantidad de rutas en todo el país", dijo Holder.
AMR y US Airways dieron la bienvenida a la aprobación de esta operación de u$s 11.000 millones anunciada en febrero pasado. "Éste es un día importante para nuestros clientes, nuestros trabajadores y nuestros accionistas. Este acuerdo nos permite dar los últimos pasos para crear la nueva American Airlines", dijo Tom Horton, presidente de AMR, y futuro CEO de la firma resultante de la fusión.
Tras el anuncio, las acciones de US Airways ganaron un 1,12%, a u$s 23,53, en Wall Street, al tiempo que las de AMR, que se transan fuera del piso de bolsa, ganaron el 26,05% hasta los u$s 12.
| Agencias AFP y Reuters |


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