2 de marzo 2016 - 00:00

Macri, ante Asamblea: choque por herencia y apuro por buitres

Macri fue recibido también en el recinto por Emilio Monzó, Gabriela Michetti y Federico Pinedo.
Macri fue recibido también en el recinto por Emilio Monzó, Gabriela Michetti y Federico Pinedo.
Mauricio Macri tuvo ayer su primer mensaje de apertura de sesiones ordinarias ante la Asamblea Legislativa. Eligió un estilo que se anticipaba pero que ni algunos de sus asesores mas cercanos podían confirmar hace 48 horas. De los 65 minutos que duró el discurso, casi un tercio de lo que utlilizaba Cristina de Kirchner para la misma faena, usó mas de un tercio para analizar la herencia recibida del anterior Gobierno. Fue, en ese sentido, un mensaje más firme que el que seguramente le hubiera aconsejado Jaime Durán Barba. La puesta en escena no pareció incomodarlo, mas aún salvo por algún traspié Macri soportó sin problema las protestas y los gritos que llegaban desde la bancada kirchnerista o algunos de los barras mientras relataba, en el primer tramo de su discurso, la situación heredada del Gobierno de Cristina de Kirchner.

"Ahora que empieza el año parlamentario, también queremos convocarlos a ser parte de un mismo equipo a través de un Congreso activo que discuta las leyes, que busque las mejores soluciones y las mejores medidas para los argentinos", dijo en un momento del mensaje queriendo dejar de lado el ambiente de pujas y peleas que ganó el recinto.

El mensaje tuvo críticas para el Gobierno anterior que fueron lo suficientemente fuertes como para complicarle el escenario de acuerdos con el PJ que se aleja del kirchnerismo y que el macrismo vino tejiendo desde el 10 diciembre. Son esos acuerdos los que le permitirán votar la derogación de la ley cerrojo y la de pago soberano. Ayer hubo gestos duros en las bancas, inclusive de Miguel Pichetto, el arquitecto del diálogo con el oficialismo que veía en cada palabra del mensaje como se le complicaba la interna en el bloque peronista del Senado.

Y también hubo guiños para los socios. "Este año se cumplen 40 años del golpe militar, un golpe que consolidó la época más oscura de nuestra historia. Aprovechemos este año para gritar todos juntos: Nunca más a la violencia social y política", abonó en otro tramo.

Con esa sola frase devolvió a escena el protagonismo en materia de defensa de derechos humanos, juicio y castigo a las juntas que los radicales reclaman para el Gobierno de Raúl Alfonsín y que el kirchnerismo les negó.

También cuando Macri mencionó a Hipólito Yrigoyen en medio de la reforma política.

A la salida de la Asamblea el radicalismo defendió sin problemas todos los anuncios y la decisión de explicar la "pesada herencia recibida" La UCR y la línea dura del PRO habían sido quienes mas pidieron que el Presidente incluya en su discurso una referencia a la situación en la que encontró al país al llegar a la Casa Rosada.

"Fue muy bueno para los argentinos que se les contara la situación en la que encontramos el país y la gran hipoteca que nos dejó el kirchnerismo", dijo José Corral, jefe partidario.

El oficialismo, y Elisa Carrió, festejaron el resto de los anuncios la reducción del IVA para la canasta básica, corregir las escalas de ganancias, y universalizar la AUH y la educación inicial. Ahora viene el tiempo de ingreso de esos proyectos. Por ahora se sabe que el primero en llegar al Congreso será la ley ómnibus para terminar la negociación con los fondos buitre.

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