- ámbito
- Edición Impresa
Macri, ante comunidad judía, se defendió de la causa escuchas
Mauricio Macri
Por cierto, para Macri la complicación parece centrarse sólo en Burnstein, cuya pinchadura de teléfono sumó como motivo al procesamiento del jefe porteño por parte de Oyarbide, ya que tanto con la AMIA como con otras instituciones judías, la administración de la Ciudad tiene convenios de diversos tipos para brindar ayuda económica judía para el desarrollo de sus tareas sociales y culturales. En estos momentos, además, Hebraica manifiesta urgencia por solucionar un viejo conflicto con la Ciudad que Macri aseguró resolver (ver nota aparte).
Confrontación
Hace diez días, el mandatario recibió en el Palacio Municipal al presidente de la AMIA, Guillermo Borger, una reunión que estaba prevista en la sede de la mutual judía, pero desató la queja del grupo de Burstein que confronta con la dirigencia de la AMIA y otros sectores internos de la comunidad, como el que conduce el rabino Sergio Bergman. Al punto que esa agrupación, «AMIA es de Todos» pidió no compartir con Burstein la tribuna del acto que conmemorará el próximo 16 de julio un nuevo aniversario del atentado.
Ayer, unos cuarenta dirigentes comunitarios hicieron preguntas al jefe de Gobierno durante la hora y media que duró el encuentro organizado por la Sociedad Hebraica Argentina en su sede de Pilar, provincia de Buenos Aires, y la Agencia Judía de Noticias (AJN) fue a «agenda abierta» según explicó el titular de Hebraica, Oscar Olender. Macri acudió acompañado por el director general de
Relaciones Institucionales, Claudio Avruj, quien resaltó que la reunión «fue cordial, pero además el jefe de Gobierno siempre mantuvo una buena relación con la comunidad judía».
Sergio Kuchevasky, director ejecutivo de Hebraica, indicó que el jefe de Gobierno porteño fue invitado para que «informe sobre lo ocurrido con AMIA, el caso de Ciro James y las escuchas, y la situación con Sergio Burstein».
«Le preguntaron sobre la decisión de haber elegido a Palacios y él explicó que lo hizo en función de los antecedentes», contó Avruj a la AJN. «La DEA, la CIA, la SIDE y el Mossad, todos recomendaron a Fino Palacios», aseguró Macri.
Sobre su procesamiento por el escándalo de las escuchas telefónicas, el jefe porteño dijo que «Burstein trabaja en combinación con la SIDE y el juez», y que la causa judicial es «nula». En ese sentido los abogados de Macri pidieron a Oyarbide, la semana pasada, que considere la nulidad bajo la teoría del «fruto del árbol venenoso» porque según los abogados a Burstein lo alerta un agente de la Secretaría de Inteligencia sobre que su teléfono estaba intervenido por Palacios, «y los agentes no pueden revelar secretos», dice Macri.
En otros temas, el mandatario se distanció de la relación que el Gobierno nacional mantiene con Venezuela y consideró que «el eje Irán-Chávez no conduce a nada positivo».
Por la tarde, Macri fue a ver el partido que jugó Argentina a la carpa que el Gobierno porteño armó en Plaza San Martín, donde hoy se realizará la reunión habitual del gabinete PRO.


Dejá tu comentario