Macri desafía con combo de leyes para obras mientras define subtes

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Mientras define si devuelve el control de los subterráneos porteños al Gobierno nacional, Mauricio Macri ya impulsa una agenda legislativa, para el ciclo que comienza esta semana, donde abundarán proyectos sobre el espacio público. Ese tipo de iniciativas le requiere al PRO para empezar, ablandar la relación con bloques opositores que se tensó ante la abundancia de vetos del jefe de Gobierno a leyes de sus rivales que a fin del año pasado formaron parte de acuerdos políticos. Al filo del quórum propio, pero sin él, el desafío que propone Macri a su tropa es doble, porque insistirá en sancionar proyectos polémicos, como el megaemprendimiento vip en la Costanera del sur porteño. Pero agregará también iniciativas en lo que aparenta ser una agenda destinada a sumar cortes de cinta.

Entre las iniciativas que el PRO llevará a las comisiones ni bien comience el año de actividades pasado mañana, se cuenta con una del titular de la Legislatura, Cristian Ritondo para permitir la instalación de bares en parques y plazas de la Ciudad de Buenos Aires. El proyecto impacta sobre el área que conduce Diego Santilli, quien explicó que si bien está de acuerdo con la idea, cree que solamente debe aplicarse para «los grandes espacios verdes, donde resulta una necesidad para los vecinos que los disfrutan, tanto de contar con más complejos de sanitarios como de tener un lugar para proveerse de bebidas y otros elementos sin tener que irse del parque».

Gastronomía

Ese proyecto de ley contempla concesionar emprendimientos de gastronomía a cambio del pago de un canon y sostiene que «se podrá otorgar hasta un máximo de dos locales gastronómicos por plaza y/parque» y que «la autoridad de aplicación está facultada para concesionar hasta un máximo de 20 m2 por local».

A la vez, el proyecto de Ritondo, establece las características de esos locales y los requisitos que deberían cumplir los concesionarios y hasta se refiere a la calidad y condiciones de los alimentos que se venderán. En los fundamentos, el legislador considera la plaza «lugar de relax, recreación y esparcimiento a cualquier edad, aparecen como islas en nuestro paisaje urbano, caracterizado cada vez más por las grandes construcciones, nada mejor entonces que el Estado incremente los servicios que se ofrecen en ellas para que el vecino de la Ciudad pueda disfrutarlas con mayor comodidad».

Las concesiones, según el proyecto, se otorgarían en 33 parques y plazas de la Ciudad, como parques Rivadavia y Centenario (barrio de Caballito), la plaza Boedo y, entre otros, el Parque Patricios.

Minibares

«Es como ocurre en el Indoamericano, sin hablar de grandes espacios ocupados, todo lo contrario, sino algo similar a un minibar y en parques grandes como el Saavedra», explicó Santilli.

Ese proyecto, que ya está ingresado en la Legislatura, es una de las novedades del PRO, mientras que la tensión con los rivales la generarán las iniciativas que ya tuvieron el rechazo en el recinto. Al emprendimiento Solares de Santa María, se agrega la insistencia para permitir la instalación de un shopping en el barrio porteño de Caballito, junto al estadio de Ferro. La Legislatura debe cambiar la zonificación del predio en cuestión, algo que ya rechazó, pero el jefe de Gobierno, en agosto pasado volvió a enviar el pedido.

A eso, Macri suma que busca conseguir la autorización para vender el histórico ex Mercado del Plata, sobre Carlos Pellegrini, casi frente al Obelisco porteño, donde funcionan oficinas de ministerios del Gobierno porteño. La venta del inmueble será para la construcción del centro cívico donde el PRO tiene proyectado trasladar la sede de la administración, en la zona sur de la Ciudad, aledaña a los neuropsiquiátricos Moyano y Borda.

Apenas para destacar otro de los proyectos que apura Macri, está el de completar la traza de la Diagonal Sur, en el centro porteño, lo que demandará llevar adelante costosas expropiaciones.

Reto

Se trata de un verdadero desafío, teniendo en cuenta que gran parte de esas leyes necesitan dos tercios de los votos en el recinto y el PRO con los 26 propios más 3 de aliados alcanza 29 sobre 60, con dificultades para sumar los dos que le darían mayoría y mucho más para llegar a 40. Por eso en la etapa que comienza, con el estreno de la nueva Legislatura que se renovó en diciembre pasado, el macrismo buscará sintonizar con el kirchnerismo en muchas cuestiones, ya que considera que bloques como Proyecto Sur, difícilmente se muestren sensibles a los planes del PRO. En ese camino, además, la Coalición Cívica, aun con magra representación, ya se manifestó más proclive a formar un «bloque crítico» con radicales y solanistas a seguir ayudando al macrismo como lo vino haciendo durante el primer mandato de Macri, para destrabar leyes clave.

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