4 de diciembre 2013 - 00:00

Macri, en la Rosada con ínfulas de 2015

Jorge Capitanich, que se perfila como presidencial para 2015, se reunió ayer con dos jefes territoriales que tienen el mismo plan político: el porteño Mauricio Macri y el bonaerense Daniel Scioli. Innovó, el jefe de Gabinete, con un trato amable junto al líder del PRO  y una conferencia de prensa en conjunto. En privado, con Scioli también se mostró distendido y abierto como si el futuro no los proyectara como eventuales duelistas.
Jorge Capitanich, que se perfila como presidencial para 2015, se reunió ayer con dos jefes territoriales que tienen el mismo plan político: el porteño Mauricio Macri y el bonaerense Daniel Scioli. Innovó, el jefe de Gabinete, con un trato amable junto al líder del PRO y una conferencia de prensa en conjunto. En privado, con Scioli también se mostró distendido y abierto como si el futuro no los proyectara como eventuales duelistas.
Como pudo, Mauricio Macri le reveló su sueño a Jorge Capitanich: "Está bueno, si él fuera candidato podríamos debatir, pero yo acá soy invitado". Se refirió a la eventual postulación 2015 (a la que el porteño está lanzado) del jefe de Gabinete, que ayer lo recibió en su despacho. La frase fue casi al final de una conferencia de prensa sobre la reunión, donde Capitanich captó la atención de periodistas y movileros acerca de los temas nacionales más que la conversación con el jefe de Gobierno. Entonces abundó en cifras de la economía del país y del modelo al que aspira profundizar y al terminar, las cámaras de TV enfocaron a Macri, sonriente y soltó también la risa el plantel que escuchaba las explicaciones. "Yo con eso no coincido", explicó el porteño, irónico.

Cuando Macri ingresó a la Casa Rosada recibió la primera sorpresa al ver al legislador y diputado nacional electo, Juan Cabandié salir de la oficina donde él, junto con Horacio Rodríguez Larreta ingresaban. Es que, el joven K al parecer le actualizó a Capitanich los temas de la Capital que Macri iría a hablar.

La agenda no fue original: el destino de la basura porteña, el remanido proyecto de la autopista ribereña, el aval nacional para créditos internacionales, el Riachuelo y el transporte donde Macri busca extender el Metrobús a la provincia de Buenos Aires y que el Gobierno nacional concluya la extensión de la línea E de subterráneos en la Ciudad de Buenos Aires.

Capitanich fue claro: todo lo que se conversa no es consenso, puede haber disenso. Así, le reflejó a Macri que la administración kirchnerista evaluará sus demandas, pero que sólo el hecho de la visita no será un sí.

Macri, puesto en aspirante a la presidencia, le requirió sobre medidas contra la inflación y le dijo que los legisladores PRO tienen el mandato de sacar la ley que imponga la boleta única para las elecciones y que esperaba que se extendiera a nivel nacional.

En el despacho, se saludaron con cordialidad Rodríguez Larreta y Capitanich, quien compartieron en los 90 cargos bajo la orden de Palito Ortega cuando fue titular de Desarrollo Social. La entrevista formal se distendió hablando también de Boca, para finalmente pasar a los temas de interés común.

En la conferencia de prensa posterior, Macri abundó en agradecimiento por haber sido recibido y por el gesto del jefe de Gabinete, mientras que el funcionario nacional remarcó que los encuentros con gobernadores no son "una decisión autónoma" sino una "decisión política de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner". "Estamos bien encaminados y avanzando progresivamente en esta agenda", señaló Capitanich, quien luego recibió a Daniel Scioli (ver nota aparte) .

Capitanich marcó diferencias con Macri sobre políticas económicas, evolución de precios y la necesidad de continuar con el proceso de industrialización generando más fuentes de trabajo y dijo que "no les quepa duda a los porteños y los argentinos, que trabajaremos con absoluta responsabilidad y franqueza para solucionar los problemas que tengamos por delante".

Patricia García

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