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Macri solicita que Oyarbide anule causa
• Insiste hoy contra la SI y falta de pruebas
Mauricio Macri ayer al mediodía en colectivo. Presentó la segunda etapa de la doble mano de circulación en la avenida Santa Fe.
El escrito que llevarán los abogados a Tribunales apunta a sostener la teoría del «fruto del árbol venenoso» y reclamar mayores pruebas sobre cómo se descubrieron las pinchaduras por las cuales Macri está procesado.
La hipótesis macrista es que el caso se destapa por un llamado anónimo presuntamente de un agente de la Secretaría de Inteligencia de la Nación (SI), y que de ser así, el funcionario habría cometido un ilícito al revelar secretos propios de su actividad. Por lo tanto, de acuerdo con el escrito de la defensa del jefe de Gobierno, la causa nace de un supuesto delito y debe anularse.
La nueva embestida surgió ante la aparición de un agente de la SI al cual los defensores de Macri acusan como autor de la llamada telefónica que, desde un locutorio, alertó que a Sergio Burstein -dirigente de la comunidad judía- Palacios le estaba pinchando el teléfono.
Luego Burstein hace la denuncia y se comprueba que a través de un juzgado de Misiones se pidió la intervención haciendo figurar su número como vinculado a un expediente cualquiera.
La acusación contra el agente tomó como base una fotografía y una investigación propia que hizo trascender el macrismo. El agente fue a declarar ante Oyarbide como testigo y negó ser el autor de la llamada. Se advirtieron coincidencias entre su imagen y la captada por las cámaras, pero no pudo asegurarse que se tratara de la misma persona.
Según los abogados de Macri, el juez no profundizó esa línea y tampoco habría quedado claro «que el agente Hugo Altamirano hizo la llamada ni que no la hizo».
Ahora el juez puede hacer lugar a los pedidos de pruebas en ese sentido o rechazar el pedido de nulidad, tras lo cual el macrismo apelaría la decisión. Ninguna de las dos vías anula la citación que tiene Macri, el próximo 6 de julio, para ampliar ante la Cámara Federal los fundamentos por los cuales apeló el procesamiento.
Además, los abogados formulan que «la recientemente rebautizada SI ha sido frecuentemente cuestionada por el uso que le dan los gobiernos de turno para influir o presionar a la prensa y atacar a opositores políticos, además de ejecutar operaciones de diversos matices».
Señalan que para la legislación los funcionarios de organismos de inteligencia «están obligados a guardar estricto secreto y confidencialidad respecto de los mismos» y que «de comprobarse, como se sospecha, que la llamada anónima que dio origen a la denuncia fue realizada por un agente del Servicio de Inteligencia encontraríamos reunidos en los hechos que ocasionan la causa una serie de ilícitos penales que tornan nula la iniciación del proceso».
Agregan los letrados Santiago Feder y Ricardo Rosental que si la llamada anónima que originó la denuncia fue realizada por el agente de la Secretaría de Inteligencia «Hugo Álvarez» (alias «Hugo Altamirano»), se declare la nulidad de todo lo actuado.
Por otra parte, los abogados solicitarán al juez una serie de medidas que creen omitió, ya que, sostienen, «es claro que el agente que habría realizado la llamada no confesaría alegremente en una declaración testimonial la comisión por su parte de ilícitos penales».


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