11 de enero 2011 - 00:00

Macri ya cuenta con decreto para gastar sin el Presupuesto de 2011

Mauricio Macri ayer, durante una recorrida por los túneles en obra de dos nuevas estaciones de la línea A de subtes en el barrio porteño de Flores.
Mauricio Macri ayer, durante una recorrida por los túneles en obra de dos nuevas estaciones de la línea A de subtes en el barrio porteño de Flores.
El jefe de Gobierno porteño firmaba ayer el decreto que prorroga el Presupuesto 2010 ante el fracaso, en diciembre pasado, de obtener la sanción de un nuevo cálculo de recursos y gastos para este año. La norma le alcanzará por unos meses, pero hasta peligraría la realización de los comicios de este año si la Legislatura no aprueba el mes próximo el Presupuesto 2011.

El decreto abunda en fundamentos sostenidos en la Ley 70 de la Ciudad de Buenos Aires, que determina en la materia y no es un decreto de necesidad y urgencia, que debería homologar la Legislatura porteña, sino uno común, ya que está estipulado el mecanismo de ese modo cuando no hay ley presupuestaria para el ciclo en curso.

Eso le permitirá a Mauricio Macri que las diferentes áreas puedan funcionar con sus planes, pero siempre y cuando no haya innovaciones con respecto al ejercicio anterior. Sin embargo en los argumentos se establece que se readecúan algunas partidas para hacer frente a obligaciones impostergables y las demandas de las áreas sociales.

Señala que de acuerdo con las leyes «el Poder Ejecutivo debe incluir en el reconducido los créditos presupuestarios indispensables para asegurar la continuidad y eficiencia de los servicios» y que ese inciso «reviste suma importancia ya que hace patente la intención del legislador de evitar que la administración entre en parálisis hasta el momento de sanción del nuevo Presupuesto». De ese modo, el decreto que ya fue firmado por el jefe de gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, explica que Macri ha decidido «preservar las erogaciones destinadas a atender gastos sociales como por caso las transferencias» y a «honrar los compromisos asumidos». Así en cuatro artículos y planillas anexas, el jefe de Gobierno porteño prolonga las cuentas.

La utilización del Presupuesto 2010 sólo le permitiría a la administración PRO un alivio hasta mitad de año. En abril hay vencimientos importantes de deuda que en el proyecto para 2011 se proponían refinanciar, por lo tanto cuando la Legislatura se reúna, según lo previsto el próximo 21 de febrero, el PRO insistiría con ese tema. Pero, además, las paritarias con el gremio docente ya están anunciándose y tradicionalmente se resuelven en febrero. Si bien el Gobierno porteño podría apelar al recurso que le concede el presupuesto de rediagramar hasta el 5% de las partidas, no sería suficiente para atender los reclamos en catarata que sobrevienen cuando los maestros acuerdan nuevos sueldo, es decir el de municipales y de médicos.

Tampoco el Gobierno porteño podría adjudicar la licitación para la construcción de nuevas estaciones de la línea H de subterráneos y apenas podría completar el programa «una computadora por alumno», con mil unidades como hizo el año pasado. Esas fueron las principales conclusiones a las que arribaron en el Ministerio de Hacienda que conduce Néstor Grindetti y la jefatura de ministros tras comenzar 2011 sin ley de Presupuesto. Además, como en 2010 no hubo comicios, la norma prolongada no incluye una partida destinada a los gastos que demandarán las elecciones para votar comuneros, jefe de Gobierno y legisladores, un argumento a favor del PRO para conseguir finalmente que la oposición apruebe el Presupuesto actualizado.

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