24 de abril 2017 - 00:00

Macron, rostro nuevo y vínculos conocidos

París - Hace tres años Emmanuel Macron era prácticamente un desconocido. Ahora, este exbanquero de negocios, que no se considera de derecha ni de izquierda, podría convertirse, con 39 años, en el presidente más joven de la historia de Francia.

Aunque nunca se había sometido al sufragio universal, este político formado en las escuelas de élite francesas se impuso en la primera vuelta y, según los sondeos, es el gran favorito para suceder en mayo al presidente socialista François Hollande.

Macron se emancipó de Hollande en agosto 2016 tras desempeñarse durante dos años como su ministro de Economía para concentrarse en construir su propio movimiento "¡En Marcha!", cuyas siglas corresponden a sus iniciales.

Francia no puede responder a los desafíos del siglo XXI "con los mismos hombres y las mismas ideas", dijo en noviembre pasado al lanzar su candidatura a la presidencia, presentándose como una alternativa a los políticos que gobernaron el país desde hace décadas.

Macron, cuyas ideas liberales irritaban a sus pares socialistas, cuestiona los fundamentos de una izquierda francesa aún influenciada por una visión marxista de la economía, que ve con recelo al mundo empresarial.

Su discurso, inspirado del modelo escandinavo, seduce sobre todo a los jóvenes urbanos y al mundo de los negocios en un país en el que la mayoría de la población ya no confía en los partidos políticos tradicionales.

Aunque se presenta como un líder antisistema, sus detractores afirman que es un puro producto del mismo.

Formado en la Escuela Nacional de Administración (ENA), semillero de la élite política e intelectual francesa, comenzó su carrera meteórica como inspector de Finanzas antes de aterrizar en el banco Rothschild, donde escaló rápidamente los peldaños hasta ser nombrado socio gestor.

Dejó el sector privado en 2012 para convertirse en uno de los asesores económicos de Hollande, antes de dar el gran salto al Ministerio de Economía.

Fue en esos años cuando germinó su ambición. "Vi desde dentro la vacuidad de nuestro sistema político", describió sobre su experiencia dentro de las altas esferas del poder.

Durante su paso por el Gobierno, Macron lanzó una controvertida reforma para liberalizar la economía, que puso fin a las trabas para la apertura de los comercios el domingo y abrió a la competencia en varios sectores, como el de los colectivos.

Macron "es mucho más complejo de lo que se piensa, no es en absoluto un liberal desmesurado", matizó uno de sus antiguos compañeros en el Gobierno, Thierry Mandon.

El joven político se graduó con honores en el prestigioso liceo parisino Henry IV, tras lo cual obtuvo una maestría de filosofía. Durante sus años universitarios trabajó como asistente editorial del reconocido filósofo francés Paul Ricoeur, a quien ayudó a publicar su último libro.

En su época de estudiante ya era "brillante y carismático", "buen orador", "con un perfil a lo Barack Obama", según el diputado de derecha Julien Aubert, uno de sus condiscípulos en la ENA.

No obstante, su corta carrera estuvo marcada por algunas polémicas, como cuando afirmó que "la vida de los empresarios es a menudo más dura que la de un empleado" o cuando calificó a la colonización de "crimen contra la humanidad", lo que levantó una ola de críticas de la derecha y la extrema derecha.

Agencia AFP

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