4 de octubre 2017 - 00:00

Madrid acusó a los separatistas de alentar “odio” a los efectivos

Acosados. Los policías españoles dicen no poder tolerar ya los escraches populares frente a los hoteles en los que se hospedan en Cataluña.
Acosados. Los policías españoles dicen no poder tolerar ya los escraches populares frente a los hoteles en los que se hospedan en Cataluña.
Madrid y Barcelona - El Gobierno español acusó ayer al Ejecutivo catalán de alentar un acoso y actos de "odio" hacia los policías nacionales y los guardias civiles enviados a la región separatista y avisó de que dichos actos "tendrán la correspondiente respuesta jurídica".

En una declaración en el Ministerio español del Interior, su titular, Juan Ignacio Zoido, atribuyó al presidente regional, Carles Puigdemont, el acoso a las fuerzas de seguridad dependientes del Estado central, que fueron objeto de insultos y escraches por parte de ciudadanos independentistas desde el domingo, día del referéndum, ilegalizado por la Justicia y que terminó en una represión extendida y con más de 800 heridos.

El Gobierno de Mariano Rajoy desplazó a Cataluña en los días previos a la votación a miles de agentes para impedirla y anunció que permanecerán allí el tiempo que sea necesario.

Los propietarios de varios hoteles catalanes en los que se alojan estos días los agentes pidieron que los abandonen, en algunos casos debido a las manifestaciones que se convocaron a sus puertas.

También influyó en esos pedidos la postura de diversos municipios secesionistas, que incluso ya arrearon las banderas españolas de las fachadas de sus edificios.

En ese sentido, Zoido aseguró que ni la Policía ni la Guardia Civil abandonarán ningún hotel en Cataluña en el que exista un contrato en vigor.

Miembros del Ejecutivo regional catalán, con Puigdemont a la cabeza, habían reclamado la retirada de las "fuerzas de ocupación" enviadas desde distintos puntos de España.

Para esclarecer esos hechos, la Fiscalía puso la investigación en manos del servicio especial de Delitos de Odio y Discriminación de Barcelona, que abrió diligencias por amenazas, coacciones y contra los derechos fundamentales y libertades públicas "cometido por la pertenencia de los afectados a la nación española".

También el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña requirió hoy información "detallada" sobre al actuación de la Policía al responsable de coordinar el dispositivo para el referéndum, Diego Pérez de los Cobos, designado por el ministerio español del Interior.

"Nunca hubiéramos imaginado este odio", dijo un agente desplegado en Cataluña. Otro, cuyo nombre no fue divulgado, que lleva 25 años en las unidades de antidisturbios y que está hospedado en un barco en el puerto de Barcelona, definió la situación como "una gran humillación". "En 25 años de servicio, jamás había ocurrido algo así", lamentó.

Un guardia civil, también antidisturbios y desplegado en la provincia catalana de Lérida, señaló que la situación ya es "inaguantable", hasta el punto de que pidieron medidas de autoprotección, como poder salir a la calle en grupos de tres.

Los policías dicen que el rechazo social en Cataluña, que definieron como un "escrache continuo", es "más duro" incluso que el que han registrado en el País Vasco.

Agencias DPA y EFE,

y Ámbito Financiero