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Madrid acusó a los separatistas de alentar “odio” a los efectivos
Acosados. Los policías españoles dicen no poder tolerar ya los escraches populares frente a los hoteles en los que se hospedan en Cataluña.
Miembros del Ejecutivo regional catalán, con Puigdemont a la cabeza, habían reclamado la retirada de las "fuerzas de ocupación" enviadas desde distintos puntos de España.
Para esclarecer esos hechos, la Fiscalía puso la investigación en manos del servicio especial de Delitos de Odio y Discriminación de Barcelona, que abrió diligencias por amenazas, coacciones y contra los derechos fundamentales y libertades públicas "cometido por la pertenencia de los afectados a la nación española".
También el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña requirió hoy información "detallada" sobre al actuación de la Policía al responsable de coordinar el dispositivo para el referéndum, Diego Pérez de los Cobos, designado por el ministerio español del Interior.
"Nunca hubiéramos imaginado este odio", dijo un agente desplegado en Cataluña. Otro, cuyo nombre no fue divulgado, que lleva 25 años en las unidades de antidisturbios y que está hospedado en un barco en el puerto de Barcelona, definió la situación como "una gran humillación". "En 25 años de servicio, jamás había ocurrido algo así", lamentó.
Un guardia civil, también antidisturbios y desplegado en la provincia catalana de Lérida, señaló que la situación ya es "inaguantable", hasta el punto de que pidieron medidas de autoprotección, como poder salir a la calle en grupos de tres.
Los policías dicen que el rechazo social en Cataluña, que definieron como un "escrache continuo", es "más duro" incluso que el que han registrado en el País Vasco.
| Agencias DPA y EFE, y Ámbito Financiero |

