18 de mayo 2018 - 00:00

Maduro buscará el domingo un triunfo impugnado por el mundo

La oposición venezolana declaró un boicot. Sin embargo, uno de sus líderes, Henri Falcón, y un pastor evangélico quieren dar pelea. Una baja participación favorecerá al chavismo.

APOYO. Diego Maradona viajó a Caracas para participar en el cierre de campaña de Nicolás Maduro.
APOYO. Diego Maradona viajó a Caracas para participar en el cierre de campaña de Nicolás Maduro.
Caracas - Venezuela realizará el domingo un controvertido comicio presidencial, en el que el boicot del grueso de la oposición deja al presidente, Nicolás Maduro, muy cerca de la reelección. Sin embargo, en tal escenario, la votación sería un nuevo hito en la crisis política que vive el país desde hace años, debido a que el jefe de Estado chavista deberá lidiar con un desconocimiento internacional casi total y con una prevista escalada de sanciones estadounidenses.

Ante la apatía de muchos venezolanos, más preocupados en buscar la forma de subsistir en medio de una galopante hiperinflación, la escasez de alimentos y remedios y los intermitentes servicios públicos, el mayor desafío de los candidatos opositores que sí se presentarán a las urnas pasa por convencerlos de concurrir a votar. Solo una fuerte afluencia de electores les permitiría, especialmente al exgobernador Henri Falcón, competir con chances de éxito.

Otro postulante opositor es el pastor evangélico Javier Bertucci, que al no llegar a un acuerdo de unidad con Falcón, un miembro del chavismo en los comienzos de la Revolución Bolivariana, también limitó las chances de triunfo de las propuestas alternativas.

Todos prometen sacar al país del descalabro económico. Maduro asegura que lo hará terminando de una vez por todas con lo que llama una "guerra económica" de la derecha apoyada por Washington, mientras que Falcón dice que la clave es dolarizar la economía y Bertucci apunta a reactivar la actividad con inversiones.

Aunque las encuestas arrojan resultados disímiles, varias muestran a los dos candidatos opositores lejos de Maduro. La baja ten-

dencia a votar hace que el chavismo resulte más eficaz al movilizar su aparato y, con eso, no sufrir por la impopularidad que las en-

cuestas le adjudican al mandatario.

"Hay muchas cosas que están mal y hay que rectificarlas. No podemos taparnos los ojos", dijo Maduro, de 55 años, al cierre de su campaña junto a su esposa y a Diego Maradona, que ondeaba una bandera venezolana.

"Si ustedes me dan su voto y me dan la victoria, les juro que voy a encabezar los grandes cambios económicos y voy a hacer una revolución económica que sacudirá el mundo entero. ¡Lo voy a hacer cueste lo que cueste, tarde lo que tarde!", aseguró.

Pese a las penurias que pasan muchos venezolanos, que van desde no conseguir repuestos para autos hasta reactivos para pruebas de sangre, otros tantos todavía son fieles al movimiento del fallecido Hugo Chávez, que creó un fuerte vínculo con los más desfavorecidos con sus generosos planes sociales y asistenciales y designó a Maduro como su sucesor.

Venezuela ha sufrido en los últimos años violentas protestas callejeras y el éxodo de millones de ciudadanos debido a la crisis. Hoy, con la oposición fracturada tras sucesivas derrotas, la invalidación de partidos por la autoridad electoral y en encarcelamiento o la inhabilitación de sus principales figuras, muchos ni siquiera irán a votar.

Falcón, un abogado de centroizquierda de 56 años, asegura que el Gobierno de Maduro es tan impopular que él aglutinará tanto a los desencantados del chavismo como a los que buscan salir de la crisis. Bertucci, de 49 años, contará con el obediente voto de sus seguidores religiosos.

"¿Hay lugar a la sorpresa? Sí hay lugar, porque hay un mercado electoral conformado por lo menos por 8 millones de electores que quieren un cambio político", dijo el politólogo Luis Salamanca.

Pero el principal escollo para todos los candidatos será vencer el desánimo y la resignación.

"Nunca he dejado de votar, pero esta es distinto. Hay como un desánimo, una apatía", dijo Liliana Pérez, una peluquera de 29 años, en Valencia. "La crisis nos pega duro".

Agencias Reuters, DPA, ANSA y AFP

Dejá tu comentario