27 de julio 2018 - 00:00

Maduro, depredaror de ceros: ahora le sacará cinco al bolívar

Postergó hasta el 20 de agosto la reconversión monetaria. La medida fue ridiculizada por la oposición y por economistas profesionales. La población teme sufrir nuevos inconvenientes dada la crónica escasez de billetes.

Cosmética. Un verdulero venezolano cuenta una pila de billetes depreciados producto de sus ventas (izquierda). Mientras, Nicolás Maduro exhibe el nuevo “bolívar soberano”, que tendrá cinco ceros menos. La moneda de Venezuela necesita otro tipo de medidas para recuperar su viejo valor.
Cosmética. Un verdulero venezolano cuenta una pila de billetes depreciados producto de sus ventas (izquierda). Mientras, Nicolás Maduro exhibe el nuevo “bolívar soberano”, que tendrá cinco ceros menos. La moneda de Venezuela necesita otro tipo de medidas para recuperar su viejo valor.
Caracas - La oposición política y los ciudadanos venezolanos reaccionaron ayer con escepticismo a la decisión del presidente, Nicolás Maduro, de postergar que la reconversión monetaria prevista para el 4 de agosto al 20 de ese mes y de llevar la quita de ceros de la moneda local de los tres previstos inicialmente a cinco.

Con la reconversión, el actual bolívar fuerte pasará a llamarse bolívar soberano y tendrá cinco ceros menos, por lo que un millón de bolívares fuertes pasarán a ser 10 bolívares nuevos.

La medida, que fue recibida con frialdad por los economistas y la oposición política, no estará acompañada de políticas de fondo contra la inflación, que según el FMI cerrará este año en 1 millón por ciento.

Sin hablar de ningún plan antiinflacionario, Maduro dijo el miércoles a la noche que la reconversión se retrasará 16 días, ya que estaba prevista para el 4 de agosto, y se aplicará desde el 20 de agosto.

Afirmó que a partir de esa fecha entrará en vigencia una nueva familia de billetes, que sustituirán a los actuales, que son de 500, 1.000, 2.000, 5.000, 10.000, 20.000 y 100.000 bolívares fuertes.

Con cinco ceros menos, el billete de mayor valor, de 100.000 bolívares, pasará a ser de 1 bolívar soberano. El dólar cotiza en el mercado negro a 3,5 millones de bolívares (35 soberanos).

Maduro dijo que con los nuevos billetes de dos, cinco, 10, 20, 50, 100, 200 y 500 bolívares soberanos entrarán a circular monedas de 50 centavos y de 1 bolívar.

"Desde hoy se iniciarán las reuniones con la banca nacional para discutir los aspectos técnicos de la nueva política monetaria. Va a arrancar el próximo 20 de agosto de manera definitiva", señaló.

Agregó que la nueva moneda va a tener una nueva modalidad de anclaje a la criptomoneda oficial, el petro, pero no ofreció detalles.

Dirigentes de oposición dijeron ayer que la decisión no detendrá el avance de la hiperinflación.

El presidente de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, Rafael Guzmán, dijo que "quitarle ceros a la moneda no va a eliminar la hiperinflación. La hiperinflación se va a eliminar cuando Maduro deje de usar la emisión monetaria del Banco Central de Venezuela como su cajero personal". Mientras, el economista y diputado opositor José Guerra señaló que "quitarle los cinco ceros a la moneda no va a reducir la inflación porque lo que se está haciendo es un cambio de escala en la métrica en la moneda".

En tanto, abundaban las dudas entre los venezolanos comunes.

"Esto será peor. ¿Cómo vamos a pagar el transporte?", preguntó Griselda Osorio, una enfermera de 55 años, en un popular mercado en Maracaibo, donde la población sufre de apagones eléctricos diarios y escasez del servicio de agua.

Con cinco ceros menos, ahora "serán centavos de bolívares. Me voy a olvidar del transporte, andaré a pie", agregó. "¿Cómo voy a recargar el teléfono (celular)?, ¿de dónde saco los centavos?", insistió la mujer en referencia a la crónica escasez de billetes y monedas.

"Es grave la situación, si te pones a pensar en qué precio va a quedar la gasolina", dijo Miguel Guerrero, un taxista de 62 años, en el este de Caracas.

Un litro de nafta premium en Venezuela tiene un valor de seis milésimas de bolívar, siendo la más barata en el mundo. En muchas estaciones de servicio, los usuarios dejan propinas mayores al costo de llenar el tanque.

"Cada día estamos más jodidos y creo que con esta medida, que no entiendo mucho, vamos a quedar iguales", expresó Luis Ramírez, un motoquero de 60 años.

Agencias DPA, Reuters y ANSA

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