Maduro juega en el límite con una retórica agresiva

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TM Caracas - Acompañado por una multitud, Nicolás Maduro inscribió ayer su candidatura para las elecciones del 14 de abril, en las que enfrentará al opositor Henrique Capriles, en un ambiente caldeado por el cruce de acusaciones en torno a la utilización política de la muerte del presidente Hugo Chávez.

Maduro, exchofer de colectivos, habló y hasta cantó durante más de dos horas frente a la sede de la autoridad electoral, con un estilo que intenta imitar al de su mentor político. "No soy Chávez, pero soy su hijo y todos juntos somos Chávez", dijo Maduro, enfundado en una campera deportiva con los colores de la bandera de Venezuela, antes de que sonara por los altoparlantes el himno nacional cantado por el fallecido mandatario, quien le legó el liderazgo del movimiento político.

Miles de personas se reunieron para apoyar al excanciller y exvicepresidente, designado por el líder socialista como su heredero político, en una vertiginosa carrera hacia los comicios del 14 de abril. Maduro se asomó con el puño en alto al balcón del máximo órgano electoral que da sobre la plaza Diego Ibarra de Caracas, donde miles de sus seguidores estaban concentrados desde horas atrás al grito de "No volverán, no volverán" (al poder), en referencia a la oposición.

En un discurso prometió, entre otras cosas, terminar con la violencia criminal en Venezuela -la tasa de homicidios fue de 55,2 por cada 100.000 habitantes en 2012, casi ocho veces la media mundial-, que consideró "uno de los problemas más graves". "No puede haber armas para matar, para atracar (asaltar), eso se tiene que acabar", expresó, al anunciar un plan de desarme en los barrios. Públicamente invitó al canciller y "líder del pueblo", Elías Jaua, a que visiten "muy pronto" el "barrio más peligroso" de la popular barriada de Petare, en el este de Caracas, para dialogar con los jóvenes. Luego preguntó a los asistentes al acto si estaban dispuestos a acompañarlo con "valentía, espíritu cristiano, justicia y mucha decisión" para librar de "bandas violentas, criminales y narcotraficantes todos los barrios de la república".

Los ataques personales han sido moneda corriente en la política venezolana contemporánea. Durante el discurso de ayer, Maduro hizo alusión a la sexualidad de su rival. "Yo sí tengo mujer, oyeron, a mí me gustan las mujeres", dijo Maduro mientras abrazaba a su pareja Cilia Flores, que dejará su cargo como fiscal para enfocarse en la campaña electoral. Capriles, quien se declara ferviente católico, es soltero, pero afirmó haber tenido novias.

Poco después, Capriles, gobernador del estado de Miranda (norte), formalizó su candidatura a través de representantes de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), según su equipo de prensa. Capriles no convocó ninguna manifestación de apoyo por el luto nacional vigente en honor a Chávez. "Esta elección sí se puede ganar si salimos a votar, si todos los que quieren a Venezuela salen a votar", sentenció Leopoldo López, uno de los líderes de la coalición opositora.

La campaña durará sólo 10 días, del 2 al 11 de abril, pero el ambiente empezó a caldearse el domingo, cuando Capriles, abogado de 40 años, acusó a Maduro de "mentir" sobre el día de la muerte del mandatario y de usar "su cuerpo" para hacer campaña política. "¡Quién sabe cuándo murió el presidente Chávez! Ustedes tenían todo cuadrado. Ahora encima ustedes utilizan el cuerpo del presidente para hacer campaña política", afirmó Capriles, al aceptar ser candidato de la MUD.

Con un retrato de Chávez de fondo, Maduro, que asumió como "presidente encargado" (interino) el viernes, reaccionó ante las cámaras de televisión tachando a Capriles de "fascista", "miserable" y le recriminó "ensuciar" la memoria del "comandante supremo". "Está buscando que el pueblo de Venezuela se salga del cauce y se vaya por los caminos de la violencia", advirtió el heredero político de Chávez.

Ayer seguía por sexto día la peregrinación de cientos de miles de venezolanos para despedir al mandatario, cuyo cuerpo está en capilla ardiente en la Academia Militar de Caracas. Los restos serán trasladados el viernes al Cuartel de la Montaña, el antiguo cuartel general caraqueño desde donde Chávez lanzó el 4 de febrero de 1992 un fallido golpe de Estado que lo catapultó a la presidencia siete años después. Maduro anunció que para llevar los restos embalsamados de Chávez al Panteón, donde están los del libertador Simón Bolívar, el Gobierno propondrá una enmienda constitucional, que debe ser aprobada en referendo, ya que para que un ciudadano entre allí deben transcurrir 25 años desde su muerte.

Agencias AFP, Reuters, EFE, ANSA y DPA

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