Maduro se lanza prolongando la masiva despedida a Chávez

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Caracas - Una multitud de venezolanos despedía avanzada la noche los restos del presidente Hugo Chávez, que serán embalsamados y descansarán en un museo de Caracas, en una procesión que combinó dolor con promesas de apoyo a la revolución socialista que pronto se jugará su supervivencia en una nueva elección.

Los seguidores del mandatario dibujaban kilómetros de fila en el imponente Panteón de los Próceres de la capital, y esperaban horas para darle su adiós ante un féretro abierto y custodiado por una guardia de honor. La concurrencia de más de dos millones de personas en los últimos dos días llevó al Gobierno a extender su velorio por una semana más.

Bajo un grueso cristal, el hombre que perdió el martes su lucha contra el cáncer a los 58 años viste uniforme militar adornado de medallas y su famosa boina roja. Mujeres con bebés en brazos, ancianos y hasta gente en sillas de ruedas, casi todos vestidos con remeras rojas del partido chavista, aguardaban pacientemente para ver al hombre que fue amado con fervor casi religioso por los venezolanos más pobres y mirado con recelo por las clases más acomodadas. Las lágrimas y vítores se repetían constantemente después del masivo cortejo fúnebre que lo acompañó el miércoles hasta la Academia Militar, alma máter del fallecido comandante.

"Se ha decidido preparar el cuerpo del comandante presidente, embalsamarlo para que quede abierto eternamente, para que el pueblo pueda tenerlo allí en su Museo de la Revolución", dijo ayer su heredero político, el vicepresidente a cargo del Ejecutivo Nicolás Maduro.

Sin embargo, entre los chavistas crecía el reclamo de que fuera inhumado en el Panteón Nacional, a pocas cuadras del palacio presidencial de Miraflores, donde descansan los restos de Simón Bolívar y otros próceres.

La Constitución de Venezuela prohíbe, por el momento, esa opción, ya que establece que ese honor se reserva a "venezolanos y venezolanas ilustres que hayan prestado servicios eminentes a la República después de transcurridos 25 años de su fallecimiento", y ordena que la decisión sea adoptada por la Asamblea Nacional (AN).

El Panteón Nacional está conformado por una edificación centenaria, detrás de la cual se construyó adosado, desde finales de 2010, el llamado Mausoleo a Bolívar, un edificio de arquitectura moderna como forma de vela de acero y granito blanco, que domina la parte alta del centro de Caracas y aún no ha sido oficialmente inaugurado.

Chávez entró el lunes en un coma y falleció de un paro cardiorrespiratorio después de un rápido deterioro desde el fin de semana, cuando mantuvo una larga reunión desde su cama con ministros, relató una fuente del Gobierno. El cáncer contra el que luchó por casi dos años había hecho metástasis en los pulmones y el intenso tratamiento que incluyó esteroides lo dejó con el rostro hinchado, según la fuente.

La marea de gente que salió a las calles desde el miércoles fue la mayor en los 14 años del chavismo en el poder. "Con Chávez y Maduro, el pueblo está seguro" y "Chávez lo juró, mi voto es por Maduro", coreaban algunos en la fila para entrar al velorio, en donde muchos pasaron la noche para llegar hasta la capilla en la Academia Militar.

Ahora los reflectores están sobre el vicepresidente Maduro, que fue ungido en diciembre por el propio Chávez como su sucesor político. Fiel lugarteniente del fallecido presidente, el exsindicalista tendrá sobre sus espaldas el desafío de seguir con el proyecto socialista en un país rico en reservas petroleras con una sociedad muy polarizada. Cuando un periodista le preguntó sobre nuevas medidas del Gobierno, Maduro sólo contestó: "No tenemos cabeza para más nada, lo digo con sinceridad".

A pesar de que sacó a millones de la pobreza, con su controvertido discurso "antiimperialista", las nacionalizaciones de empresas y su ofensiva contra los ricos, Chávez marcó una frontera divisoria en el país miembro de la OPEP. Mientras millones lo adoraban, otros tantos se quejaban por la galopante inflación, la creciente inseguridad, la falla en los servicios y la escasez de productos.

A pesar de los temores por posibles desmanes que conduzcan a un escenario de inestabilidad, la calma reina en Venezuela desde que fue anunciada la muerte del presidente. Los militares y los cuerpos policiales redoblaron su presencia en las calles.

"Espero que tengan todos los venezolanos, tanto el Gobierno como la oposición, la madurez para sobrellevar una situación que inevitablemente va a tener sus bemoles", dijo el presidente uruguayo, José Mujica, al semanario Búsqueda de su país. "Ahora hay que hacer todo lo posible para no echar nafta a la hoguera", expresó.

Mujica estuvo en primera fila despidiendo el miércoles en Caracas los restos mortales de Chávez junto a la presidente argentina Cristina de Kirchner (quien regresó ayer al país) y el boliviano Evo Morales. Al menos otra treintena de líderes regionales se sumarán al funeral de Estado previsto para hoy, al que incluso asistirán representantes de Estados Unidos, aunque con bajo perfil.

En medio de las multitudinarias manifestaciones, las palabras más conmovedoras fueron de su hija María Gabriela Chávez. "Se me fue la vida, se me fue mi alma. Se me fue mi todo. Gracias por tanto, mi gigante", dijo la joven a través de la red social Twitter. Y agregó: "Mi Amor eterno, mi compañero de siempre y para siempre, te amo".

Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero

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