13 de diciembre 2012 - 00:00

Maduro, vice de Chávez: vienen “días complejos y difíciles”

Nicolás Maduro habló consternado junto a Diosdado Cabello y otros altos dirigentes del chavismo.
Nicolás Maduro habló consternado junto a Diosdado Cabello y otros altos dirigentes del chavismo.
Caracas - El vicepresidente venezolano, Nicolás Maduro, pidió ayer a sus compatriotas que se preparen para enfrentar «días duros, difíciles y complejos» por la delicada salud de Hugo Chávez, quien fue operado el martes en La Habana por un cáncer persistente. Las declaraciones de un consternado Maduro se sumaron a otras del entorno y de Gobiernos extranjeros, que dan la pauta de que el mandatario no podrá asumir en enero el tercer período para el que fue electo en octubre.

Nada en la declaración de Maduro pronunciada ayer pasado el mediodía invitó al optimismo. La intervención quirúrgica realizada en Cuba el martes se extendió por seis horas y fue la cuarta que debió realizarse el gobernante socialista en los últimos 18 meses. «Que nuestro pueblo esté serenamente preparado para enfrentar estos días duros, complejos y difíciles que nos van a tocar vivir», dijo el vicepresidente con la voz quebrada por momentos, mientras pedía tener confianza y fe en el pronto retorno del mandatario.

Maduro habló junto al ministro de Petróleo, Rafael Ramírez, y al presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello -que retornaron por la madrugada desde La Habana- y no brindó detalles adicionales sobre la condición de Chávez. Una fuente del Gobierno que pidió no ser identificada dijo que Chávez pasó muy mal la madrugada, pero que «en las últimas horas le han mejorado los valores».

Por la noche, Cabello negó versiones sobre la muerte del gobernante. «Ya hoy, desde afuera, desde Colombia, y eso es para replicarlo en otras partes, anuncian el fallecimiento del presidente, cosa que no es verdad», afirmó sin más precisiones sobre la versión.

El propio mandatario había anticipado que el nuevo procedimiento, en la misma zona pélvica de donde se le removió un tumor a mediados de 2011, implicaría riesgos y planteó el escenario de una sucesión precipitada, en cuyo caso conminó a los venezolanos a votar por Maduro si se convocaran nuevas elecciones.

«Confiemos en que con el amor de millones, el Comandante se repondrá pronto y vendrá a tomar el mando antes del 10 de enero. De no ser así, nuestro pueblo deberá estar preparado para entenderlo», publicó el ministro de Información, Ernesto Villegas, en la página oficial de su despacho. «Irresponsable sería ocultar lo delicado del momento actual y de los días por venir», agregó Villegas poco después de acompañar a Maduro en su discurso al país.

Chávez debería volver a Venezuela para asumir el 10 de enero el nuevo período hasta 2019, luego de haber ganado la reelección en octubre por un amplio margen frente al candidato Henrique Capriles, representante de una coalición opositora.

En caso de que se vea impedido de continuar al mando del país petrolero, la Constitución obliga a convocar a nuevos comicios en un lapso de 30 días.

Los venezolanos siguen segundo a segundo la evolución de la salud del mandatario, cuyo eventual alejamiento del poder sería un reto para la estabilidad de la nación con las mayores reservas mundiales de crudo y para varios aliados regionales que dependen de sus programas de envío de petróleo subsidiado.

A pesar de su llamado a la unidad nacional, Maduro se dio un tiempo para advertir a los sectores más radicales de la oposición que desistan de eventuales intentos de presión o desestabilización. «Basta ya de tanto odio de ustedes. Es una minoría, pequeña, tan pequeña como venenosa que debe cesar en sus especulaciones, sus mentiras y en su odio permanente», enfatizó.

En las calles de Caracas, los simpatizantes de Chávez se reúnen en cadenas de oración y actos de solidaridad, con la confianza de que su líder volverá al país y gobernará hasta el «dos mil siempre», como el mandatario juró durante la campaña. «Hugo Chávez se va a mejorar y sé que va a estar pronto en Caracas para asumir el 10 de enero», expresó el jubilado Ramón Rivero tras escribir un mensaje para Chávez en un lienzo blanco tendido en una plaza del centro de Caracas. «En mi familia todos lo amamos y esperamos verlo pronto», dijo.

Los militares organizaron una misa transmitida en vivo por una de las emisoras gubernamentales para pedir por la salud de Chávez, en la que participaron Maduro, los ministros y altos mandos castrenses.

En medio de la alarma que ha causado el anuncio de su recaída, tanto el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) como la oposición intentan devolver la atención de la opinión pública a las elecciones regionales del 16 de diciembre que volverán a abrir el campo de batalla político (ver aparte). A esos comicios se refirió Maduro al participar de una vigilia en la céntrica plaza Bolívar. «Vamos a ir con nuestra oración, con el Padre Nuestro, con nuestro canto, y cuando votemos por los candidatos de Chávez, sintamos que le estamos dado un abrazo, un beso, un voto de amor a Chávez».

Agencias Reuters, EFE, AFP, DPA y ANSA;

y Ámbito Financiero

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