La Comisión de Disciplina y Acusación del Consejo de la Magistratura escuchó ayer las duras acusaciones de los dos fiscales que denunciaron repetidamente por mal desempeño al juez de la efedrina, Federico Faggionato Márquez. Después de sus testimonios, el consejero que instruye la causa, el titular de la bancada de senadores, Ernesto Sanz, anunció que iba a «impulsar lo más rápido posible el pedido de juicio político contra el magistrado».
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El legislador reelecto por Mendoza el domingo pasado señaló, además, que iba a pedir el apoyo en el dictamen acusatorio de sus compañeros de comisión, el juez Luis María Cabral (quien instruye algunas de las denuncias) y de la presidente de Disciplina y Acusación, Diana Conti. La consejera oficialista había sido acusada por un diario de hacer un supuesto arreglo con
Faggionato Márquez para protegerlo en el Consejo, a cambio de que impulsara la investigación contra el candidato opositor, Francisco de Narváez, lo que fue desmentido de manera tajante por el cuerpo.
Si bien ambas presentaciones fueron calificadas como «muy duras» por Conti, sin duda, la que concentró toda la atención fue la de Orlando Bosca, quien se despachó contra Faggionato Márquez sin ningún tipo de tapujos. El fiscal de la Cámara de San Martín confirmó todas sus imputaciones y vinculó al juez de la efedrina con el narcotráfico, así como aseguró que habría una zona liberada en la zona de Zárate-Campana, en supuesta connivencia con la Policía Bonaerense. El tono de las imputaciones de Bosca escaló a tal punto, que los presentes en la reunión comenzaron a reírse y mirarse de manera incómoda, ante la catarata de nombres y vinculaciones soltada por el fiscal.
A pesar de que, según señaló el propio Bosca, algunas de las acusaciones más graves contra Faggionato Márquez se sostenían sobre rumores, el fiscal destacó que él había realizado múltiples denuncias ante la Cámara de Apelaciones de San Martín (que el miércoles pasado rechazó el pedido de recusación de Francisco de Narváez contra el juez de la efedrina) debido a las «irregularidades permanentes» del magistrado, pero que nadie lo había acompañado en ese instancia.
Más allá de las denuncias previamente presentadas al Consejo (como el supuesto usufructo de un campo de soja a cargo de la Justicia, por parte de Faggionato Márquez, o la presunta vinculación ilícita entre el magistrado y oficiales de la Policía Bonaerense, como Roberto Anahuati), Bosca sumó a nuevos imputados en sus acusaciones, al afirmar que el conjuez Ernesto Salvador Gómez ayudaría a frenar las denuncias contra Faggionato Márquez.
Según el fiscal, Gómez ha sobreseído en tres oportunidades a Faggionato Márquez (acusado de presunta asociación ilícita, junto con Anahuati y otros integrantes de la Bonaerense), hasta que la última vez, a mediados de junio pasado, la Cámara de San Martín revocó su determinación y ordenó que se profundizara la investigación.
La declaración del fiscal Pablo Quiroga, en cambio, fue mucho más medida que la de su compañero y se limitó a las irregularidades procesales cometidas por el juez. Faggionato Márquez, sin embargo, intuyó que ambas podrían afectarlo seriamente, ya que cuando Sanz pidió citarlos como medidas de pruebas, el magistrado presentó un escrito ante el Consejo para tratar de impedir que declaren. Fue rechazado por el cuerpo.
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