«Es cierto que me hubiese gustado no enfrentarme con Argentina, sobre todo por las vivencias que tuve con ese grupo», reconoció el entrenador de Brasil, el argentino Rubén Magnano. «Pero me debo profesionalmente a Brasil», explicó tras la victoria ante los croatas. «Cuando me cruzo con los muchachos argentinos dicen que me ven raro. Seguramente, me cargan por la vestimenta. Hay una buena relación y me parece que de ambos lados hay sensaciones extrañas. Son las vicisitudes del deporte», dijo Magnano.
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