La transacción económica se estima en unos u$s 200 millones, pero sobre todo es la lápida sobre una época, la del jet-set de los años 60 con sus riquezas y excesos, tal como los que protagonizaron el armador griego y su esposa Jackie, viuda de John F. Kennedy.
Según la prensa griega, la decisión de vender esta espléndida porción de Grecia -cubierta de árboles que Aristóteles importó de medio mundo, y donde nadie podía amarrar sin un permiso especial- fue tomada por su nieta Athina Onassis Roussel.
La joven, de 28 años, es la hija única de Christina Onassis, a su vez hija del armador, así como heredera de la parte de la fortuna familiar (55%) que no fue a manos de Jackie o de la fundación Alexander Onassis, dedicada a la memoria del hijo del magnate que murió joven en un accidente aéreo.
Athina nunca tuvo una afición particular ni respecto de Grecia ni de Skorpios, donde estuvo muy pocas veces. Por otra parte, nació en Francia y fue educada en Suiza. La joven poco conoció a su madre, que murió cuando ella tenía solamente tres años.
Según la prensa griega, el acuerdo con el ignoto comprador ruso ya fue finalizado, después de mucho tiempo de rumores sobre la venta de la isla. En cierto momento se habló incluso de interés de parte de Bill Gates y de Madonna.
Aristóteles Onassis compró la isla en 1962, pagándola tres millones de dracmas, cuando aún era una porción de tierra deshabitada y despojada de vegetación. El armador la transformó, cubriéndola con 200 variedades de árboles y construyendo varias casas y residencias. También creó una playa, la East Beach, llevando arena desde la isla de Salamina. En esta misma isla se casó, después de cuatro años de cortejo, con Jacqueline Kennedy: fue el 20 de octubre de 1968, el momento a partir del cual Skorpios se transformó en el corazón de las crónicas del corazón de medio mundo.
Fue también sobre una pequeña playa junto a la Mykonos House donde Jackie fue fotografiada desnuda por un "paparazzo" griego, una primicia memorable para la época.
Skorpios era así, en el imaginario colectivo, la pareja ideal del yate de Onassis, el "Christina", en la realización de fiestas. Pero nunca fue un lugar feliz para el matrimonio: después de la boda, la pareja pasó mucho tiempo separada, y en 1973 la trágica muerte de Alexander dio un golpe fatal a Aristóteles, que moriría sólo dos años después.
| Agencia ANSA |

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