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Maíz: cae 50% intención de siembra
El factor climático podría ayudar a la campaña maicera que comienza, pero hay departamentos con una baja de hasta el 70% en la intención de implantar que tienen los productores.
La falta de precio en el mercado local se combina con productores con poca liquidez y escaso financiamiento para conformar un panorama complicado para la implantación del cereal que está a punto de comenzar. Sólo la baja en el precio de los insumos podría contabilizarse como factor positivo.
«En la zona núcleo, la caída en la intención de siembra alcanza valores históricos. Según los departamentos, las bajas se ubicarían entre el 30% y el 70% con respecto al promedio de los últimos cinco años. Si bien el factor climático podría modificar estos valores según su evolución, la tendencia es firme», consignó la Bolsa rosarina en su último informe semanal de avance de cultivos.
La ventana de siembra para el maíz en la región núcleo va de setiembre hasta las primeras semanas de octubre. Hasta el momento, en muchas de las principales zonas maiceras del país predominan las reservas de humedad que van de regulares a sequía, como en el caso de Córdoba, el centro de Santa Fe y el oeste bonaerense, por lo que serían necesarios importantes aportes hídricos para revertir la situación, según advierte el informe privado.
Pero junto al escenario climático está el económico, y la Bolsa destaca que «por la falta de precios, muchos productores que quedaron con maíz de la campaña anterior no lo pueden comercializar, y esto desincentiva una nueva siembra del cereal». «Además, la falta de liquidez por parte de los productores -luego de los magros rendimientos de la última campaña- y la escasa financiación por parte de los proveedores dificultan o impiden la siembra de un cultivo mucho más costoso que la soja», se advierte.
La caída en la siembra -según la Bolsa- será especialmente importante en el caso de los campos alquilados, ya que, aunque el margen por hectárea no sería tan malo -gracias a la baja de algunos insumos-, el retorno por peso invertido es mucho menor que en el caso de la soja, y se le da menos prioridad que en campos propios a la rotación de cultivos para mantener la productividad de los suelos a largo plazo.
En lo que respecta al trigo, se produjeron nuevos aportes hídricos en los últimos días, lo que da tranquilidad para iniciar la encañazón con humedad adecuada, sobre todo hacia el este de la región agrícola. En la porción oeste, donde más se hace sentir la falta de agua, aún hacen falta lluvias en el corto plazo para mantener valores normales de rindes.


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