Berlín - Tras más de diez años de labor, el director del ballet de Berlín, Vladimir Malakhov, se despidió ayer del público con una larga ovación en un abarrotado Schiller Theater. "Gracias Vladimir" se podía leer en las numerosas pancartas que desplegaron cuando bajó el telón. Sin una sola butaca libre, el público reunido en el teatro dio un caluroso adiós en pie a su director y primer bailarín del ballet de Berlín. Para su última actuación eligió la obra "Chaikovsky. El misterio de la vida y la muerte", con coreografía y puesta de Boris Eifman. Malakhov, nacido en Ucrania en 1968, recibió el difícil encargo de salvar el ballet de Berlín en 2002, que estaba casi en ruinas.
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