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Manuel Montero: "Con los Springboks, All Blacks y Wallabies serán los partidos más duros de mi vida"
El gigantesco wing del seleccionado argentino ya piensa en la tercera edición del Cuatro Naciones
Hay futuro. Manuel Montero se está ganando un lugar dentro de Los Pumas. Además, renunció a su contrato con la UAR para poder jugar en Pucará.
Montero viene llevando su desarrollo dentro de los planes de alto rendimiento de la Unión Argentina de Rugby y pasó por todas las etapas dentro de los seleccionados: dos años en Los Pumitas M19 (2009-10), dos años en el M20 (Mundiales de Rosario y Venetto, en Italia), y ocho torneos en el seven. Estuvo dos años en la Vodacom Cup con Pampas XV y esta temporada la empezó jugando siete partidos en la Pacific Cup que ganaron en Australia. Llegó, naturalmente, al seleccionado mayor.
Uno de los jóvenes debutantes en el primer test de 2012 frente a Italia le apoyó un try a Francia una semana después para ganar aquel partido, el último triunfo de Los Pumas frente a uno de los principales equipos internacionales. Tan solo uno de sus trece caps fueron de gira con el seleccionado, pues ingresó en el test en Dublín de 2012. El resto los jugó en el país o en la región.
"Se fue dando todo. Empecé a jugar de chiquito por diversión, por mis amigos. Le di más seriedad al rugby cuando llegué a los seleccionados y vi que podía tener un futuro".
El comienzo fue de niño en Pucará, a diez cuadras de su casa. Fue al Stella Maris, colegio del que se nutre el club de Burzaco. Montero tenía pocos minutos en el primer equipo de su club cuando pasó a ser profesional de la UAR y este año, al volver de Australia, optó por renunciar a la renta y volver como amateur. "Al saber que podíamos renunciar al contrato y volver a jugar en nuestros clubes, no la dudé. Había jugado muy poco en Pucará y sentía que tenía que devolverle algo. El dinero es algo que no me interesa, me gusta jugar al rugby con mis amigos".
Su regreso fue tan bueno para Pucará como para Montero. "Me hizo muy bien para la cabeza; venía cansado, medio malhumorado y no entrenando de la mejor manera. Jugar y entrenar con mis amigos, con la gente que conozco, me vino bárbaro". Lesionado en gran parte de 2013, necesitaba el afecto de los suyos.
Volvió mejor al seleccionado después de jugar un puñado de partidos con Pucará. Contra Irlanda en Chaco hizo un gran try de wing. "Pisé para adentro y el fullback no se comió el amague; me arrepentí y pisé para afuera y terminé sacándomelo de encima con el brazo", rememora.
El futuro está en sus manos. Depende de él mismo poder establecerse en el seleccionado. Juego tiene. Se le cuestionó alguna vez su mentalidad y concentración. Hoy eso no es más un tema.
"Si bien es un proceso nuevo con jugadores nuevos, le tengo mucha fe porque a muchos los conozco de los seleccionados y los más grandes son grandes jugadores y nos han ayudado mucho en estos días. Jugar contra los Spring-boks, All Blacks y Wallabies van a ser los partidos más duros de mi vida pero estamos entrenando para alcanzar la perfección de nuestro juego".
Y en ese juego dinámico, de pelota en movimiento y muchas fases que busca Daniel Hourcade, el gigantesco wing tendrá mucha participación, tanto por el juego mismo como por su habilidad para sacarse la marca de encima y para pasar la pelota en el contacto.


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