28 de abril 2009 - 00:00

Marcas PJ y UCR no estarán en urnas del 28-J

Alberto Balestrini, Felipe Solá y Martín Sabbatella
Alberto Balestrini, Felipe Solá y Martín Sabbatella
Néstor Kirchner aceptó, al fin, incluir el adjetivo «justicialista» en la marca electoral que usará en junio. Radicales fugadas, Elisa Carrió y Margarita Stolbizer volverán, siquiera parcialmente, a moverse bajo el paraguas de la Unión Cívica Radical.

El 28-J, en las urnas bonaerenses, faltarán algunas siglas históricas, pero, a diferencia de los últimos años, estarán presentes al menos desguazadas: no figurará el PJ, pero sí la palabra justicialista; no estará la UCR, pero sí una versión sesgada.

Esta medianoche, al vencer el plazo para inscripción de alianzas y frentes, en la Justicia electoral quedarán registrados el Frente Justicialista para la Victoria (FJpV) y la Unión Cívica, marca de la entente entre la Coalición Cívica y la UCR.

De ese modo, al menos en el tramo correspondiente a los candidatos a diputados nacionales, técnicamente ni el PJ ni la UCR presentarán postulantes. Irán, claro, camuflados o ensamblados con otros partidos en frentes de distinto nombre y color.

Sí, en cambio, esas dos siglas históricas podrán figurar en algunos distritos y quizá en algunas secciones mediante el recurso que hace años inventó Eduardo Duhalde y desde hace algunas elecciones utiliza, sin traumas principistas, la mayoría de los partidos.

Para Kirchner, que siempre alimentó el espíritu movimientista de su Frente para la Victoria -lo estrenó a nivel nacional en la presidencial de 2003-, huele a concesión: escuchó planteos sobre la necesidad de imprimirle iconografía PJ a su boleta electoral.

Es más: puede que en las listas aparezcan, además, imágenes de Juan Domingo y Eva Perón, tal como pidió al PJ bonaerense que encabeza Alberto Balestrini.

Para la Coalición Cívica, puntualmente para Carrió y Stolbizer, no es del todo simpático: habían propuesto, originalmente, usar la marca Frente Cívico, pero anoche todo se encaminaba hacia el sello Unión Cívica, demasiado parecido a UCR: sólo le falta radical.

Menos problema tuvo el ensamble entre el PRO, Unión Popular de Francisco de Narváez y el espacio del ex gobernador kirchnerista Felipe Solá. Repetirán la nomenclatura que usaron en 2007 en parte para poder colocar al ex gobernador en el segundo lugar de la boleta, caso contrario, debería ir tercero.

Cupo femenino

Detalle: una disposición de María Servini de Cubría interpretó la ley del cupo femenino e impuso que los sellos nuevos o los que renuevan menos de dos bancas deban ubicar a la mujer en el segundo lugar para garantizar que se respete la porcentualidad.

Otro que, hasta anoche, no encontrará el dibujo definitivo para su marca electoral era el espacio que encabeza Martín Sabbatella y donde confluyen sectores de la CTA, Libres del Sur, el partido de Víctor De Gennaro -Instrumento Electoral- y, todavía en trámite, Solidaridad e Igualdad.

Ayer se reabrió la puerta de diálogo entre Sabbatella y los ex ARI que comandan Carlos Raimundi y Eduardo Macaluse con la intención de retomar la idea de una confluencia global. Sin embargo, estaba fría la situación de Proyecto Sur, con quien no se avanzó todavía en un acuerdo.

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