25 de marzo 2009 - 00:00

Marcha y violencia en pueblo árabe

Un árabe israelí amenaza con un hacha a los policías antidisturbios en el poblado de Um Al Fahm.
Un árabe israelí amenaza con un hacha a los policías antidisturbios en el poblado de Um Al Fahm.
Jerusalén - Varios policías y manifestantes resultaron heridos en los enfrentamientos registrados ayer durante una marcha de extrema derecha en un pueblo árabe del norte de Israel para exigir a sus habitantes «lealtad» al Estado judío.
«Un centenar de personas participó en la marcha a las afueras de la localidad de Um Al Fahm y, cuando terminó, varios residentes árabes lanzaron piedras contra los manifestantes y la Policía, que los dispersó con un uso mínimo de fuerza, como gas lacrimógeno o granadas de estruendo», explicó el portavoz policial israelí, Miki Rosenfeld.
Saldo
«Varios policías y manifestantes de ambos lados resultaron levemente heridos en los enfrentamientos», añadió.
El portavoz recordó que la manifestación tuvo lugar «siguiendo el dictamen de la Corte Suprema» que aprobó su celebración, siempre que se desarrollara fuera de zonas residenciales.
La marcha, convocada y encabezada por Michael Ben Ari, diputado del partido de derecha dura Unión Nacional, tenía como objeto exigir lealtad a los árabes israelíes (palestinos que quedaron en Israel tras el nacimiento del Estado judío en 1948 y que suponen el 20% de la población del país).
Prevención
La Policía reforzó ayer la seguridad en la localidad y sus alrededores con unos 2.500 agentes que controlaron las rutas de Galilea y la llegada a Um Al Fahm tanto de los manifestantes como de los activistas de la izquierda israelí que acudieron a apoyar la contramanifestación de los residentes árabes.
Los contramanifestantes trataron de impedir el paso a los manifestantes y los recibieron con gritos y arrojándoles zapatos y piedras.
Entre los lesionados se encuentran el diputado Ilan Ghilon, del partido pacifista Meretz, que inhaló gas lacrimógeno, y el subcomisario de la Policía Shahar Ayalón, quien fue golpeado y sufrió heridas leves.
Los colegios, negocios y oficinas públicas de esta Um Al Fahm no abrieron ayer sus puertas en seguimiento de una huelga general convocada en protesta por la autorización de la marcha.
El partido de Ben Ari declara su preocupación por lo que llama el «enemigo interno» de Israel, esto es, la población árabe a la que acusa de no ser leal al Estado. En tanto, el canciller del futuro Gobierno de Benjamín Netanyahu, Avigdor Lieberman (de Israel Beitenu), ha propuesto que ésta adopte un compromiso de lealtad para mantener sus derechos de ciudadanía.
Agencias EFE y AFP

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