9 de junio 2010 - 00:00

Más fondos ingleses para el petróleo en Malvinas

David Cameron
David Cameron
Mientras la Argentina denunció ayer nuevamente la «ilegalidad» de la exploración de hidrocarburos que realiza Gran Bretaña en las islas Malvinas, en la asamblea de la OEA (ver pág. 20), la petrolera británica Rockhopper recaudó 48,5 millones de libras esterlinas (u$s 70,37 millones) para financiar pruebas de flujo en el yacimiento Sea Lion ubicado en el mar frente al archipiélago.

Ese yacimiento fue el primer hallazgo en un programa de exploración en las Malvinas que se inició en febrero, con el rechazo del Gobierno de Cristina de Kirchner quien dispuso mediante un decreto que los buques que transporten suministros a las islas deben solicitar permiso a las autoridades argentinas.

La medida provocó una fuerte reacción en contra en el Parlamento inglés y más recientemente del primer ministro David Cameron, demostrando que el decreto argentino puede perjudicar y encarecer aún más la actividad petrolera en Malvinas, al punto de convertirse en otro factor para que la extracción no sea comercialmente viable.

En ese contexto llama la atención que Rockhopper haya logrado en un solo día la colocación de las acciones anunciada ayer a la mañana. Puede tratarse de fondos especulativos que aprovechan el alza de las acciones de la petrolera en medio de la crisis europea, pero que en todo caso confían en poder salir con ganancias de la inversión.

La cotización de las acciones de la británica tiene una evolución particular. El viernes pasado el papel subió más del 50% para cerrar con un alza del 30% luego de que Rockhopper elevó sus previsiones de hallazgo en el yacimiento Sea Lion de 170 a 242 millones de barriles e indicó que las reservas podrían ser aun mayores.

Anteriormente, cuando se anunció el descubrimiento de petróleo de buena calidad, la acción de Rockhopper multiplicó su valor casi cuatro veces pasando de 36,9 peniques a 142,5 entre el jueves 6 y el viernes 7 de mayo. Pero a comienzos de junio cayó casi 60%, por temor sobre la calidad del hidrocarburo y por las dificultades y mayores costos por seguros que exigirá la operación en el mar después del desastre de British Petroleum en el Golfo de México.

Precio posible

En su declaración del viernes último, Rockhopper dijo que las pruebas confirman que el crudo de Sea Lion es de una calidad de grado medio y que incluso, en el caso de que estuviera en el mínimo del rango estimado, la perspectiva del precio sería de u$s 50 el barril. Aunque este valor es insuficiente para extraer petróleo offshore, sobre todo en las condiciones climáticas y políticas de Malvinas, la acción terminó en un valor que le permitió a Rockhopper lanzar la colocación.

Ayer la empresa terminó colocando algo más de 17 millones de acciones a 280 peniques por papel, con un descuento del 3,5% respecto del cierre del lunes a 290,25 peniques. Mientras tanto, en la jornada subieron un 1,6% a 295 peniques, valorando la empresa en unas 517 millones de libras. De esta forma, entre el 6 de mayo y ahora, la cotización se multiplicó 8 veces.

«El directorio considerará si el principal mercado de la Bolsa de Londres (ahora opera en el alternativo) sería la plataforma más apropiada para la continua expansión de la compañía», dijo su presidente, Pierre Jungels. Sostuvo que tal mudanza sería atractiva pues mejoraría el perfil de Rockhopper, permitiría un acceso más amplio a sus acciones e incrementaría los volúmenes de transacciones. Según analistas, la firma emprendería una nueva búsqueda de fondos en lo que resta del año para financiar pozos de evaluación, lejos todavía de haber declarado la comercialidad del área.

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