Con esa embestida, Romney abanderó la revuelta de los sectores tradicionales del Partido Republicano, que plantan cara a la cada vez más evidente candidatura a la Casa Blanca de Trump.
El tono xenófobo, demagógico y divisorio de la campaña del magnate causa enorme malestar en el establishment republicano e hizo saltar las alarmas del partido ante su Convención Nacional de julio próximo, que designará al candidato a la Presidencia.
"Si nosotros, los republicanos, elegimos a Donald Trump como nuestro nominado, las expectativas de un futuro seguro y próspero van a disminuir enormemente", subrayó ayer Romney durante un apasionado discurso en la Universidad de Utah.
Vinculado a las estructuras del partido, el excandidato tildó al magnate inmobiliario de "farsante", al tiempo que desacreditó su éxito empresarial al espetar que "él heredó sus negocios, no los creó.
"Sus promesas son inútiles, como una carrera de la Universidad Trump", señaló el exgobernador de Massachusetts en alusión a la institución académica creada por el multimillonario, cuyas operaciones cesaron en 2011 bajo sospecha de prácticas ilegales.
Romney, que en 2012 perdió las elecciones ante el presidente de EE.UU., el demócrata Barack Obama, alertó de que Trump "está embaucando al público estadounidense" con ideas vagas, como la construcción de un muro en la frontera sur para taponar la inmigración ilegal y la promesa de que México pagará esa muralla.
El excandidato, que no mencionó el apoyo que Trump le brindó en los comicios de hace cuatro años, enfatizó que el magnate "carece del temperamento" para ocupar la Casa Blanca y condenó algunas de sus "cualidades personales", como su "codicia" y "misoginia". "Sus políticas nacionales conducirían a una recesión. Su política exterior haría a EE.UU. y el mundo menos seguros. No tiene ni el temperamento ni el juicio para ser presidente", subrayó.
La reacción del multimillonario no se hizo esperar y, en su cuenta de la red social Twitter, escribió: "Enseñar al Partido Republicano cómo perder hace cuatro años no fue suficiente. Ahora, Romney quiere hacer eso de nuevo". "Yo soy el único que puede batir a Hillary Clinton. No soy un Mitt Romney, quien no sabe cómo ganar", replicó.
El discurso del excandidato presidencial coincidió con la publicación de una carta firmada por más de cincuenta conservadores expertos en política exterior en la que advirtieron que Trump "oscila entre el aislacionismo y la temeridad militar en el espacio de una frase".
| Agencias EFE y ANSA |

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