Hamás identificó a los dirigentes del ala militar (Azedín al Kasam) como Mohamed Abú Shamala, Raed al Atar y Mohamed Barhum, alcanzados por el fuego israelí en Rafah, al sur del enclave, 36 horas después de que se frustrara una tregua de nueve días y se reanudaran las hostilidades.
Se trata de las víctimas de más alto nivel reportadas desde que Israel comenzó su Operación Margen Protector hace seis semanas y de los hombres que lideraron las principales operaciones armadas contra el Estado judío en los últimos veinte años.
Shamala y Al Atar "figuraban en nuestra lista de los cinco terroristas de Hamás más buscados", indicó un portavoz de los servicios de inteligencia israelíes.
Al Atar fue directamente responsabilizado por el caso del soldado Guilad Shalit, secuestrado el 25 de junio de 2006, que conmocionó a la opinión pública israelí. Fue liberado cinco años después del hecho a cambio de un millar de presos palestinos.
También era considerado como el principal ingeniero del sofisticado sistema de túneles de Hamás, cuya destrucción es uno de los principales objetivos de la ofensiva israelí lanzada el 8 de julio.
El ataque aéreo contra los comandantes dejó al menos cuatro muertos más en Rafah, según los socorristas. Del inmueble atacado sólo quedó una montaña de escombros.
Un total de 27 palestinos, entre ellos varios niños, murieron y decenas resultaron heridos ayer en los bombardeos israelíes, dijeron fuentes médicas gazatíes. Entre ellos, cuatro hombres perdieron la vida durante un entierro: el ejército israelí dijo que disparó contra combatientes que intentaban lanzar cohetes desde la zona.
Miles de partidarios del Movimiento de Resistencia Islámica (cuyo acrónimo es Hamás, que además significa "furor" en árabe) salieron enfurecidos a las calles y acompañaron los cuerpos de los tres hombres hasta el cementerio local.
Sus muertes se produjeron después de que Israel intentara, sin éxito, liquidar el martes al jefe de las Brigadas, Mohamed Deif. Su esposa y su bebé de siete meses murieron en el ataque. Otra hija de la pareja, Sara, de 3 años, fue encontrada muerta ayer entre los escombros.
La suerte de este jefe militar es incierta, pero sus aliados aseguran que sigue vivo.
"Los dirigentes de las organizaciones terroristas son blancos legítimos", dijo el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sin confirmar explícitamente que el ejército haya buscado eliminar a Deif.
Netanyahu dijo también que Israel seguirá con sus operaciones el tiempo que sea necesario. Asimismo, llamó a filas a 10.000 reservistas, lo que puede presagiar nuevas incursiones por tierra y una nueva escalada de la guerra.
"El asesinato de dirigentes de las Brigadas Azedín al Kasam es un crimen inmenso que no alterará nuestra determinación. Israel pagará el precio", advirtió un portavoz de Hamás, Sami Abú Zuhri.
"El comunicado de la resistencia palestina ante los últimos eventos es que continuaremos hasta finalizar la lucha. La resistencia está embarazada de miles de combatientes", sostuvo, en tanto, otro vocero, Mushir Al Masri.
Al menos 2.078 personas murieron en la Franja de Gaza desde el inicio de la operación israelí Margen Protector para detener los disparos de cohetes de Hamás y destruir los túneles para acceder y atacar su territorio.
De ellas, 61 murieron desde la ruptura de la tregua el martes y el fracaso de las negociaciones indirectas entre israelíes y palestinos en El Cairo.
Del lado israelí, murieron 67 personas, entre ellas 64 soldados.
| Agencias Reuters, AFP y ANSA |

