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Masivo apoyo callejero a Chávez, a Maduro y a la polémica transición
Nicolás Maduro, heredero político de Hugo Chávez, se dio ayer un baño de masas ante una multitud imponente y la presencia de algunos líderes y representantes de gobiernos de la región. ¿Comienza el poschavismo?
La postergación indefinida de su juramentación formal -la primera vez que eso sucede en la historia del país- deja en evidencia la gravedad del estado del militar retirado, quien no es visto desde principios de diciembre, cuando anunció que debía ser operado de emergencia en La Habana por cuarta vez en 18 meses.
«Comandante: aquí hay un pueblo leal que lo eligió, que lo defiende y que hoy ha venido con la Constitución en la mano a hacer un juramento colectivo», dijo Maduro con un ejemplar de la carta magna en alto al dirigirse a la multitud, estimada en cien mil personas por la prensa opositora.
Presentes
Altos funcionarios de 22 gobiernos, incluyendo a cercanos aliados como el boliviano Evo Morales, el nicaragüense Daniel Ortega y el uruguayo José Mujica y el canciller argentino, Héctor Timerman, acudieron para homenajear y apoyar a Maduro en su estreno internacional como heredero político de Chávez (ver pág. 17).
«Con Chávez y Maduro, el pueblo está seguro», coreaba la gente mientras hablaba el vicepresidente, respaldado por el poderoso jefe de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, y los ministros.
La marcha hacia el Palacio de Miraflores virtualmente paralizó la ciudad, ya que salió de varios puntos de Caracas y fue alimentada por seguidores del Gobierno que llegaron en colectivos desde ciudades vecinas y lejanas de la capital.
El acto popular sustituyó a la sesión de la Asamblea que debía realizarse para la investidura de Chávez, quien no estuvo presente debido a su convalecencia, y le permitió al Gobierno encabezado por Maduro presentarse como encargado del nuevo período presidencial que arrancó ayer mismo.
Advertencia
«Si ustedes no reconocen el Gobierno legítimo de Chávez, nosotros estamos evaluando legalmente acciones muy contundentes. Si ustedes no me reconocen a mí, no estoy obligado a reconocerlos a ustedes», enfatizó Maduro en franca alusión a los tres gobernadores opositores, pero sobre todo al del estado de Miranda, Henrique Capriles, excandidato presidencial. «Que se cuiden de sus palabras y de sus acciones, cuidado, se meten en aventuras golpistas y desestabilizadoras», advirtió Maduro en un encendido discurso.
Asimismo, dijo que «hay un plan de sectores de la derecha para buscar uno, dos muertos para llenar las calles de sangre en manifestaciones».
«Que nadie se confunda, ya el Tribunal Supremo de Justicia dictó sentencia. Antes de llegar a este acto, se hizo una encuesta en la que el 68,5% de los venezolanos opinó que apoya la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia y así tiene que ser; todo el mundo tiene que decir santa palabra cuando habla el máximo tribunal, así no estemos de acuerdo», subrayó.
«Nuestros compañeros del mundo vienen y cuando llegan traen una maleta de preocupaciones porque la prensa del mundo miente, miente y miente todos los días sobre la realidad de la revolución bolivariana. Vienen preocupados porque dicen que la revolución se acabó», señaló ante la multitudinaria concentración. Dijo que los extranjeros vienen al país preocupados por versiones de prensa que dicen que Cabello y él están peleando por el poder. «Nos estamos matando, pero de amor por Chávez», señaló.
Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA, DPA, y Ámbito Financiero


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