24 de septiembre 2013 - 00:16

Massa-Lole, biopsia de una cita que refleja otro éxodo K

Carlos Reutemann
Carlos Reutemann
Sin la fama ni el metálico de otros empresarios que ya son emblemas del éxodo hacia Sergio Massa, ni la pompa con que dirigentes K se mudan al Frente Renovador, ocurre un tránsito subterráneo, casi invisible, de hombres de negocios entre los que figura Gustavo Becchi, el hacedor sigiloso del asado entre el tigrense y Carlos Reutemann. Becchi es proveedor de Siderar. Cada día transporta los 5 mil empleados que la siderúrgica tiene desparramados por el norte bonaerense y sur santafesino, un negocio monumental que avaló el directorio donde se sientan tres directores del Estado, entre ellos Axel Kicillof.

Es, además, propietario de la estancia "Tres soles", nombre con el que honra a sus tres hijos, en el paraje El Paraíso. Allí libera una de sus excentricidades de hombre pudiente, su colección de autos antiguos, y allí el fin de semana pasado abrió las puertas al encuentro de grandes ligas entre Massa y Reutemann.

Becchi es un nudo empresario que enlaza a múltiples actores de la política. Una biopsia política del episodio en su estancia -que, cuentan, Massa y Reutemann habían visitado en el pasado- refleja lo borroso que son los bordes que separan al massismo del peronismo K.

"Tres soles", campo con un casco galante que se llamó Santa Ana, comparte alambrado con una propiedad de Ismael Passaglia, intendente de San Nicolás, exministro de Felipe Solá, el candidato del Frente Renovador que estuvo presente en la cumbre.

La amigable vecindad con Passaglia tuvo una derivación: el alcalde promocionó a Becchi como presidente de la Federación de Industria y Comercio local, cargo que hoy ocupa.

Juntos, Becchi y Passaglia impulsaron la creación de un parque industrial en la zona norte. A su vez, el empresario puso en marcha Exponorte, una feria agropecuaria que en noviembre pasado inauguró junto a Daniel Scioli y donde es socio de Lisandro Bonelli, candidato a primer diputado del Frente Renovador y sobrino del embajador argentino en Santiago de Chile, Ginés González García.

Locales


En la boleta local de Massa aparece Luciano Pastocchi, que ganó volumen por su desempeño como director del Ente de Turismo de San Nicolás, durante la gestión de Passaglia. De hecho, renunció días después del cierre de listas.

Ginés comparte, a su vez, una añeja relación con Passaglia al punto que ambos integran el directorio de I-Salud.


El nexo comercial entre Becchi y Siderar es a través de Litoral Bus, la empresa de transporte del empresario y donde también incide Oscar Bossoletti, jefe del bloque concejales del PJ de San Nicolás y exchofer de Naldo Brunelli, histórico dirigente de la UOM.

A Naldo reporta, además, Francisco Cudos, director de Siderar patrocinado por el gremio metalúrgico mientras el tercer delegado estatal es Damián Camacho, en representación de los trabajadores. El 25,97% de la firma a la que provee de transporte Becchi es, vía ANSES, propiedad del Estado nacional.

La UOM es una tribu sindical atípica por su estructura orgánica que permite autonomía económica -lo que se traduce en política- de las secciones: aunque hay un jefe supuesto, en estos tiempos Antonio Caló, cada territorio sigue su propio libreto.

Lo sabe Hugo Curto, que decidió no proponer la reelección como senador bonaerense de Raúl Torres, tesorero de la UOM, y le estalló el rancho. Hubo una rebelión en el gremio y una fuga hacia el massismo, además de una movilización de metalúrgicos a su casa, lo que le produjo un pico de presión arterial que lo obligó a estar una semana en reposo.

Esa sugestiva magia de vecinos enlaza a Becchi con Eduardo Buzzi, hombre de Molina y dirigente de la FAA de nexo fluido con Reutemann, que lo susurra como su candidato preferido a gobernador de Santa Fe.

Fue esa cadena de contactos lo que propició la cumbre Massa-Reutemann y Becchi, que como muchos otros se expandió por vínculos con sectores K, y en un gesto de su nueva identidad política prestó su estancia para que germine la alianza entre el alcalde de Tigre y el senador santafesino, ajedrez múltiple que se destrabó cuando Massa llamó a Lole.

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