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Medida de Lula hizo caer la Bolsa y subir el dólar
Con un gesto que parece pedir disculpas por el nuevo impuesto ayer, el presidente brasileño, Lula da Silva, dio la señal de que no dejará caer el dólar de 1,70 real.
Ninguna acción se salvó. Lo peor fue BM&F-Bovespa que perdió un 8,41 por ciento; luego Cyrela -6,22 por ciento y CCR Rodovias con una baja del 5,61 por ciento. Entre los papeles líderes las pérdidas fueron del 2,3 por ciento en el caso de Petrobras, del 2,17 por ciento para Vale, casi el 2 por ciento banco Itaú y Bradesco con una caída del 2,51 por ciento.
«Lo que no agradó al mercado fue ese carácter de intervención, ese cambio de las reglas en medio del juego. Hay siempre el miedo de que vengan más medidas de ese tipo», comentó Ivanor Torres, analista de Geral. «Pero tenemos que tener conciencia de que todo esto también sirve de pretexto para una toma de ganancias. Todos los indicadores técnicos apuntaban a que las acciones estaban muy caras, que la Bolsa estaba sobrevalorizada. El riesgo de estar posicionado resultó muy alto», agregó.
Por su parte, el dólar comercial fue vendido a 1,745 real, lo que implica una suba del 1,86 por ciento respecto del lunes. Pero durante la jornada llegó a subir hasta 1,766 real, lo que representaba un alza del 3,09 por ciento. El riesgo-país trepó a 222 puntos, un 1,36 por ciento. «El precio subió demás hoy (por ayer). Dudo que mañana (por hoy) permanezca en ese nivel (R$ 1,75)», dijo Paulo Prestes, de la mesa de operaciones de Exim.
Respuesta
Reinaldo Galhardo, de Treviso Corretora, señaló al diario brasileño Valor que parte de lo acontecido responde a un importante volumen de operaciones marcadas para ayer (o sea, de dos días atrás) y que quedarán exentas del pago del nuevo impuesto. Dejando de lado los aspectos técnicos, Galhardo sostuvo que con esta medida el país testea todas su credibilidad. Pero realizando un análisis más frío este analista pondera que gran parte del capital que llega al Brasil viene en busca de rentabilidad y no deja ninguna contribución a la economía. «El Gobierno quiere un capital que se quede más tiempo», dijo.
El ejecutivo de Treviso recordó que muchas entidades financieras locales estaban aprovechando el dinero barato ofertado en el mercado externo para montar posiciones vendidas en el dólar, toman los reales y la rentabilidad en otros mercados. Sólo que ahora con el peaje del 2 por ciento estos especuladores no se ven tentados de renovar las líneas externas. Por lo tanto, deben cerrar la exposición al dólar para no correr el riesgo de un movimiento de apreciación prolongado de la divisa estadounidense.


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