Medios: cita en la Corte palpita final

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La Corte Suprema de Justicia decidió escuchar diez opiniones antes de resolver la causa por la ley de medios que protagonizan el Gobierno y el monopolio Clarín. Será en una audiencia que tendrá lugar el 28 de agosto, aunque podría extenderse por más días. Ambas partes elegirán a los expertos que defenderán sus posiciones sobre los cinco artículos de la norma que se encuentra en litigio. Igualmente, como es habitual en estas ocasiones, lo más jugoso serán las preguntas de los ministros. Ayer, entre los letrados que firman en el expediente por ambos actores, se instalaba un pronóstico: el debate teórico no será suficiente para torcer un final que ya está, prácticamente, escrito.

La institución del "amicus curiae" (amigos del tribunal) marcará el final de la disputa, según lo definieron ayer todos los ministros presentes en el acuerdo. El escenario será un duelo verbal durante el cual se escucharán cinco opiniones a favor del Gobierno y cinco a favor del monopolio. Además expondrán ambas partes y también tendrán derecho a réplica. Estos reglamentos consumieron el acuerdo de ayer de los justices, quienes, prácticamente de entrada, decidieron que funcionarios y candidatos, de cualquier partido, deban abstenerse.

Un detalle: también la Corte está en condiciones aceptar la opinión de un neutral, que no juega para ninguno de los dos contendientes, pero que, por esa característica, podría tener una actuación destacada. Aportes de estilo técnico (tienen peso específico en el expediente) más lejanos a las pasiones de la política y que tendrán, como único fin contemplado por los ministros, el pronunciamiento sobre la constitucionalidad de la norma. La Corte también convocará a los peritos que intervinieron en la causa mediante la confección de informes relacionados con la economía del mercado de telecomunicaciones.

"Cuando esta audiencia termine, podremos definir, pero por ahora no hay plazos", deslizó uno de los ministros. Para los letrados de la Procuración del Tesoro la inclinación por escuchar a los "amigos del tribunal" refuerza la tesis de un final adverso, especialmente por la espera y los cálculos que se hacen de ésta en los tribunales. Ayer por la tarde, luego de conocer la determinación, en la Cámara Federal en lo Civil y Comercial se vertían quejas por la prolongación del desenlace ya que a los camaristas de la Sala I se les había pedido, desde la Corte, máxima celeridad cuando les tocó intervenir.

Tanto el Gobierno como el monopolio ya barajan nombres de oradores para el 28. Ambos tienen la posibilidad de convocar entidades, pero, en una causa que atraviesa tópicos de la política, la economía y las telecomunicaciones, creen que tendría más peso la palabra de personas individuales. Los ministros esperan que cada expositor se explaye sobre un punto concreto de los que están en litigio. "Si no establecemos ese límite, vienen acá y hablan de cualquier cosa", comentaron.

El termómetro más decisivo de la audiencia serán las intervenciones de los ministros, que pueden arrimar una suerte de anticipo sobre la rúbrica final, tal como ocurriera en los fallos contra la ANSES o en la investigación sobre las contrataciones de empresas autorizadas por el juez federal de Quilmes, Luis Armella en la causa por la limpieza del Riachuelo.

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