14 de septiembre 2009 - 00:00

Medios: gobierno busca dilatar tres años ingreso de telefónicas

El kirchnerismo de Diputados ya dio por cerrado el debate de la nueva ley de medios audiovisuales. Esa visión significa que negoció las modificaciones necesarias al proyecto para conseguir el apoyo de aliados, hoy terminará de redactarlas y mañana emitirá el dictamen en un plenario de comisiones como si fuera un mero trámite. De todas formas, algunos sectores del propio peronismo seguirán forzando cambios hasta último momento, como el caso de Graciela Camaño, que se opone a la ley pero, junto con otros cinco rebeldes del bloque, espera llegar a un acuerdo.

En la lista de concesiones, hacia adentro y afuera del oficialismo, el Gobierno tuvo que incluir un plazo para que las telefónicas entren en competencia en el mercado de la radiodifusión y más flexibilidad, aunque relativa, en el nuevo órgano que tendrá la autoridad de aplicación de la ley.

Hasta ayer, el Gobierno había concedido el plazo menor que le exigieron sus aliados potenciales para demorar el ingreso de las empresas de telefonía en la competencia de medios: se fijó así que durante los próximos tres años no podrán prestar servicios de radiodifusión, cuando algunos bloques habían pedido que ese período fuera de 10 años.

Ese plazo es el que alimentó nuevamente la denuncia que hicieron la semana pasada todos los bloques de la oposición acusando al Gobierno de estar armando un «traje a medida» para una empresa telefónica. El kirchnerismo se defiende alegando estar dispuesto a ceder en cualquier cosa menos en la desmonopolización de medios, un concepto que le sirve de bandera, pero que no responde a todas las dudas que aún quedan sobre la ley.

En el articulado se incluirá también una cláusula por la que las telefónicas, en el área metropolitana y en el interior del país, deberán dar el uso a sus competidores del 15% de la capacidad de transmisión, otro intento por salvar una ventaja que tendrán esas empresas en el futuro al contar ya con sus redes tendidas y amortizadas.

Dentro de las decenas de cambios que tiene el proyecto, el segundo en importancia es el agregado que se incorporó al organismo que controlará el mercado de la radiodifusión. En Diputados se incorporó a un representante de las universidades nacionales a ese directorio que hasta ahora estaba compuesto por tres miembros designados por el Poder Ejecutivo y dos a propuesta del Congreso para representar a la segunda y tercera minoría. De esa forma, quieren equilibrar el poder dentro del organismo, pero nada asegura que el sillón que le ceden a un especialista universitario en la materia termine respondiendo a la oposición.

Durante el fin de semana, el santafesino Agustín Rossi confirmó que esos serían los cambios: «Incorporaremos modificaciones que nos plantearon varios bloques, seguramente en la autoridad de aplicación y en cláusulas más restrictivas al ingreso de las telefónicas, y habrá restricciones que tienen que ver con la cantidad de abonados para la competencia, para así habilitar el ingreso de las telefónicas; ningún sistema de cableoperador podrá tener más del 35 por ciento del mercado».

El cálculo que hacía el kirchnerismo el fin de semana para la votación reproduce el resultado que el Gobierno consiguió en la ley de facultades delegadas. Aseguraban tener los 136 votos que lograron ese día con el refuerzo de 3 kirchneristas que por ausencia, enfermedad y abstención no sumaron al sí ese día.

Para llegar a ese número lograron convencer para la votación en general al bloque SI, que lidera Eduardo Macaluse, a Claudio Lozano y a diputados neuquinos y fueguinos (todavía esperanzados en que les aprueben algún día la ley del impuestazo electrónico). Con todo, entonces, el kirchnerismo se esperanza en superar los 140 votos.

Desde la oposición ya se reconocen dudas en poder frenar la aprobación, pero se sigue adelante con proyectos alternativos, quizás pensando en el momento que le llegue el turno al Senado, donde ponen las esperanzas de reeditar una votación como la de la Resolución 125.

Por ahora, si bien hubo anuncios en conjunto, el PRO, el radicalismo, la Coalición Cívica, los socialistas y el peronismo disidente siguen trabajando cada uno por su lado.

El macrismo quiere llegar al recinto con un dictamen propio, en el que siguió trabajando durante todo el fin de semana Federico Pinedo y sus asesores.

La UCR, mientras tanto, quiere darle un marco institucional interno a la posición que tomará en la sesión de la semana próxima: «Para fijar posición sobre la ley de medios de comunicación y otros temas de actualidad hemos convocado al Comité Federal, la mesa directiva y los presidentes de distritos de todo el país, junto a los bloques parlamentarios, para el próximo miércoles», dijo el sábado el jujeño Gerardo Morales. Recién después de haber contenido a todas las protestas internas del radicalismo en este tema, se sentarán junto con el socialismo y, quizás, con Elisa Carrió, para unificar el discurso.

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