18 de noviembre 2014 - 00:00

Mejoraron... pero falta

Juan Martín Hernández en el entrenamiento que efectuaron ayer Los Pumas con vistas al test ante Francia.
Juan Martín Hernández en el entrenamiento que efectuaron ayer Los Pumas con vistas al test ante Francia.
 Todo triunfo en el rugby internacional debe valorizarse. Ya lo hemos escrito repetidamente, a este nivel lo principal es ganar. Luego sí, aspirar a jugar bien, superar al rival en el juego y ver capacidades individuales y grupales que alegren a jugadores, cuerpo técnico y espectadores.

Más allá de que Los Pumas llevan ganados los ocho últimos partidos jugados contra Italia en Italia, el 20-18 cumplió la primera premisa, la de ganar. No fue bonito y si bien se vieron cosas positivas para analizar quedó claro que no fue un gran partido de rugby.

Nunca lo es cuando se enfrenta al seleccionado italiano, que se basa en complicar al rival por sobre generar su propio juego. Entonces, son batallas cuerpo a cuerpo en la que la mentalidad ganadora tiene más peso a veces que el componente técnico y táctico.

Los argentinos pusieron en la cancha un equipo con ocho cambios (dos forzados por lesión) respecto del que había perdido una semana antes contra Escocia. Aquella derrota había calado hondo porque si bien los escoceses jugaron mejor, lo de Los Pumas había sido muy flojo, sobre todo en un aspecto que habían recuperado en el Rugby Championship: el mental.

Teniendo que adelantar 24 horas el partido por una preocupante alerta climatológica para ese fin de semana -el sábado en Génova Los Pumas no pudieron siquiera salir del hotel- hubo que acomodarse en menos tiempo a las necesidades de un test-match que pasaba más por el aspecto anímico que por el juego. Las jugadas y sus variantes se practican a destajo; la motivación la trae cada jugador.

Interesante para analizar fue la juventud de un equipo que ponía a un debutante absoluto -el segunda línea Guido Petti que ayer cumplió 20 años, ya en París- cambiaba a su pareja de medios (salieron Martín Landajo y Nicolás Sánchez e ingresó Tomás Cubelli con la 9 y movió a su posición preferida Juan Martín Hernández), ponía en cancha dos tercera líneas de mínima trayectoria (Facundo Isa jugaba desde el arranque por primera vez en este nivel, mientras que Javier Ortega Desio tenía una nueva oportunidad), Horacio Agulla nuevamente iba de segundo centro e ingresaba Jero de la Fuente como su pareja.

Específicamente para el partido con Italia, los cambios se vieron justificados por el desempeño individual. Hernández juega más cómodo con la 10 más allá de que no fue un gran partido el suyo, Cubelli merece tener una nueva oportunidad este sábado, de la Fuente fue una gran alternativa, Isa se ganó un lugar en la consideración general y Petti no desentonó: en un puesto oscuro se lo vio muy activo.

No anduvo bien el lineout y el scrum podría haber sido más efectivo. Dos puntos marcaron una mínima diferencia en el tanteador, aunque Los Pumas apoyaron dos tries, ambos mostraron interesantes facetas del juego que pretende Daniel Hourcade.

Queda Francia el sábado. Los galos mejoraron notablemente en este mes de noviembre respecto de sus anteriores presentaciones. Los Pumas regalaron la primera semana de gira y en la recuperación evidenciada no se vio lo suficiente para ser positivos con vistas al partido en París el sábado. No obstante, esta gira es parte de un proceso de aprendizaje clave con miras al Mundial. Con hacer las cosas bien alcanzará.

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